Tatiana, embarazada y viuda a sus dieciocho años, huye de un Leningrado en ruinas para empezar una nueva vida en Estados Unidos. Pero los fantasmas del pasado no descansan: todavía cree que Alexander, su marido y comandante del Ejército Rojo, está vivo. Entre tanto, en la Unión Soviética Alexander se salva en el último momento de una ejecución.
Tatiana viajará hasta Europa como enfermera de la Cruz Roja y se enfrentará al horror de la guerra para encontrar al hombre de su vida... Dolor y esperanza, amistad y traición se mezclan en esta conmovedora novela protagonizada por dos personajes entrañables y llenos de coraje, capaces de desafiar por amor al destino más cruel.

La historia

Continua luego de “El Jardín de bronce”. Tatiana acaba de tener a su hijo en Nueva York y Alexander esta prisionero en la Unión Soviética a la espera de su fusilamiento.
Ella cree que su marido está muerto, mentira ideada por el propio Alexander para salvar la vida de su esposa  y el hijo que llevaba en el vientre.
La tristeza de Tatiana se ha fundido al alma, y de forma autómata sigue con su vida por el bien de su hijo hasta que llega un punto en que cree enloquecer.
“Acuerdate de Orbeli” habían sido las últimas palabras que su marido le dijo y ella no lograba entender el mensaje. Lo sentía vivo y ella se sentía muerta. Hasta que las respuestas llegaron despejando el largo camino que Alexander había trazado para que su amada lo encuentre.

Durante años Alexander sobrevivió. Se mantuvo vivo por ella, aferrándose a la más mínima y desesperada esperanza.
Cuando Tatiana entendió lo que Orbeli representaba, regreso a Europa para rescatar a su único amor.
Otra vez, el amor de Tatiana y Alexander y la guerra cruel.

Mis sansaciones

Esto es "La mejor novela que leí en mi vida. Vol. 2"
Habiendo amado tanto el primer libro de esta trilogía y disfrutarlo con tanto placer, esta segunda parte no llegó a impactarme tanto.
Supongo que la razón más lógica es que en la mayor parte del libro Tatiana y Alexander están separados. Sin embargo, durante todo el relato, sentí su dolor y el sufrí lo injusto de esa separación.
No puedo ser muy objetiva, es la historia más hermosa que leí en mi vida y como bien titulad está en su versión original, esta segunda entrega es un puente que hay que cruzar para llegar al tercer libro.

El tema

Se enfoca en los dos mundos que viven los protagonistas. Tatiana llega a New York a punto de parir a su hijo, siendo una viuda de dieciocho años que escapó de la Unión Soviética. El nuevo mundo que representa la gran manzana, muy diferente al comunismo en el que ella se educó no logran calmar el dolor de su alma. Alejada de la guerra, la muerte y el dolor, Tatiana está muerta en vida, sin encontrar consuelo por la pérdida de su amor.
Sin embargo no se detiene y empuja para delante como siempre, porque si algo le dejo Alexander es un hijo hermoso que crecerá en el nuevo mundo.
En otro continente, la historia se desarrolla entre torturas, prisiones y tormentosos combates. Alexander sobrevive al fusilamiento al que había sido condenado pero no puede escapar de la cárcel y el combate desigual al que lo someten contra los alemanes.

El tratamiento de los temas que esta segunda parte nos presenta, muestra la necesidad de Paullina Simons por hablar sobre el comunismo, la segunda guerra y su Unión Soviética natal.
Hay una mirada crítica y profunda, como también un riguroso trabajo de investigación y un gran conocimiento del tema.
Al igual que en el primer libro, la autora conmueve con su poder descriptivo y una sensibilidad exquisita. En su inmensa capacidad para transmitir emociones, el dolor de los protagonistas traspasa las páginas y nos llega hasta los huesos.

El discurso

Se organiza, como dije antes, entre dos continentes con dos escenarios completamente distintos. También Simons optó por los flashbacks para narrarnos el pasado de los protagonistas y podemos descubrir más sobre la historia de Dasha y Alexander.

En “Tatiana y Alexander”  tenemos dos vidas que corren en paralelo. En New York Tatiana se adapta a una nueva vida, sin el comunismo que conoció durante toda su vida. Madre soltera y “viuda” con apenas dieciocho años, Tatiana vuelve a sorprendernos con su fuerza, voluntad y empuje. Una guerrera de la vida en un cuerpito que no supera al metro sesenta.
En cambio Alexander se encuentra en medio de batallas y torturas, luchando por sobrevivir.

Los personajes

Son potentes. En esta segunda parte ambos tienen un marcado protagonismo individual pero es Tatiana la que se destaca por ser la que más cambios refleja. Ahora es madre, y desde que llega a los Estados Unidos debe esforzarse por salir adelante. Sola, enferma y a punto de parir, se levanta como el Ave Fénix. El coraje y la fuerza de esta guerrera de menos de un metro sesenta de altura explota cuando decide dejarlo todo para ir a rescatar al hombre que ama. Si Alexander la necesita, ella irá por él.

El último tramo del libro, es atrapante y adictivo, claro que Alexander y Tatiana ya están juntos, luchando por salvar su vida… ¡Pero juntos!

En resumen

No defrauda, pero es un libro con un ritmo diferente que nos mantiene durante todo el relato esperando el encuentro tan deseado entre los protagonistas.
Lo recomiendo porque es una historia única, gigante y conmovedora, que no sólo habla de amor sino de las heridas que la guerra abre como grietas imposibles de cerrar.