Quiero que nos poseamos en cuerpo y alma, que el fuego que arde entre nosotros nos consuma. Anhelo conocer sus secretos, suplicarle que se entregue a mí igual que yo me sometí a él. La vida de Nikki Fairchild, joven ingeniera de software, da un giro tras conocer a Damien Stark, el hombre que ahora ocupa su cama, su mente y su corazón. A primera vista, Damien parecía un millonario sexy de esos que jamás aceptan un no por respuesta, pero pronto se muestra como un hombre sensible y protector que arrastra las consecuencias de una infancia traumática. Un pasado que regresa y pone en peligro la intensa y apasionada relación que acaba de nacer entre ellos, algo contra lo que Nikki luchará con todas sus fuerzas. Damien liberó a Nikki de las cuerdas que oprimían su sexualidad. Ahora es ella quien querrá demostrarle que no es solo una joven atraída por los placeres de la sumisión erótica.


La historia

Para las que leyeron la primera entrega de esta trilogía, continuarán descubriendo la historia que construyen Nikki y Damien
En esta segunda parte, ellos son pareja y deben enfrentarse a la exposición pública al mismo tiempo que afianzan su relación.
El pasado de Damien se va abriendo como una tímida flor ante los ojos de Nikki, que debe luchar para controlar sus impulsos y explorar los intensos sentimientos y emociones que este impactante hombre le despierta.
Como debe ser en toda segunda parte de una trilogía, nos encontramos ante el nudo de la historia. Ese puente que une el comienzo de una historia de amor con el final, que esperemos, sea el deseado por todas.


Mis sensaciones

Durante las primeras páginas de esta historia estaba un poco confundida. Confieso que, siempre me confundo esta trilogía con la de Maya Banks, “Sin aliento” , seguramente porque las leí muy cerca una de la otra.
Así fue que comencé esta historia pensando que se trataba de la otra y me llevó un ratito ubicarme en tiempo en espacio y recordar de qué venía la trama…
También, en un primer tramo de la lectura, sentí que todo era más de lo mismo y que los segundos libros suelen tener más plomo de lo deseado.
Pero llegó ese momento mágico donde un párrafo de la historia me toma de rehén y me sumerjo en la historia hasta el final.
Y es en ese momento donde ya comienzo a lamentarme que falte otro libro más para terminar la historia, que en este caso, me enganchó y terminó en el mejor momento del relato.
¡Quiero seguir nadando en la historia de Stark!

El discurso

Como es frecuente en las novelas eróticas, la primera voz es la que domina el relato.
En este caso, la protagonista, nos guía a través de sus sensaciones, miedos, dudas y anhelos para introducirnos en lo más profundo de su relación con el magnate y todo poderoso Damien Stark.
Con muchas escenas eróticas de por medio, la autora logra transmitir el sentimiento de pertenencia que entablan los protagonistas y la intimidad que logran conquistar le da al relato una profundidad que me hizo disfrutar mucho de la lectura.
Con buen dominio de la pluma erótica, Julie Kenner suma a la historia toques de intriga y romance que le dan a la novela un ritmo que hace de su lectura un buen entretenimiento.

El tema

Siguiendo el planteo que la autora hizo en la primera entrega, esta segunda parte explota el pasado del protagonista, víctima de abusos sexuales en su infancia.
La protagonista femenina por su parte, sigue luchando con sus impulsos de auto-flagelarse y encuentra en la fuerza de Damien un soporte para sobrellevar la presión a la que está expuesta desde que es su mujer.
Gracias al pasado oscuro de Damien y el modo en que la autora incorpora datos a la historia, encontre muchas similitudes entre esta trilogía y “Crossfire”.
Un matiz oscuro tiñe de intriga y suspenso esta novela erótica, pero a diferencia de Sylvia Day, Kenner sabe dosificar la información en su justa medida y podemos leer cada uno de sus libros de un modo más orgánico y fluído, aunque al final, también nos quedemos esperando más.

Los personajes

Insisto con lo mucho que me recordó esta historia a “Crossfire” y los personajes también me llevaron a linkearlos con Gideon y Eva.
Damien es un hombre exitoso y controlador que esconde un pasado de abusos que poco a poco irá develando.
Nikki carga sobre sus espaldas el peso de una madre controladora que la llevó a necesitar del dolor físico para aliviar el del alma.
Estos dos personajes nacieron para encontrarse y fundirse en cuerpo y alma para sanar sus viejas heridas y… ¡Lo hacen de maravilla!
No puedo agregar más sobre ellos que no haya dicho en la reseña del primer libro, pero remarco el hecho de que son dos almas gemelas que deciden recorrer un camino juntos y hacer de cada uno de sus encuentros una experiencia tan curativa como íntima.

En resumen

En esta segunda entrega descubrí que la trilogía Stark tiene todo lo que “Crossfire” no me dio. La historia fluye sin detenerse y se va abriendo camino a lo largo de cada una de sus entregas.
Erotismo, romance y suspenso bien dosificado son las claves de esta historia que entretiene, estimula y deja con ganas de seguir leyendo.

Espero que la disfruten y se queden con las ganas como yo que después de tres libros abandonados a la mitad, al fin pude llegar a un final que continua en “Amame”, la tercera entrega de esta historia.