La golfilla callejera Jewel Combs no tenía más futuro que la prostitución y la vergüenza. Entonces, un caballero moribundo miró sus ojos color topacio y su inocencia sin corromper… y se casó con ella para atormentar a su aristocrática familia con una última y escandalosa broma tras su muerte.
Pero Sebastian, conde de Moorland, no encuentra nada cómico en la descarada y joven viuda que reclama la herencia de su primo… no en la ardiente sensualidad de esta joya sin pulir. Mientras la valora con sus gélidos ojos azules, se preguntaba si podría ser divertido pulirla hasta convertirla en una dama, llamarla Julia Stratham… y seducirla.

Jewel ha conservado su virginidad en medio de los hombres más rudos de Inglaterra, pero cuando este apuesto lord posó su boca sobre su ardiente carne, un fuego irresistible la consumió… y aunque él la llamara lasciva, Jewel juró ser la dama que él amara esa noche… y por siempre jamás.

La historia

En esta novela nos encontramos con una historia clásica de época que cuenta la vida de una joven callejera convertida en dama de la alta sociedad.
Luego del período de instrucción donde el Conde de Moorland la forma y moldea comienza la historia de amor, donde una inocente Julia desea conquistar el corazón de un duro hombre.
Un poco de misterio junto con un poco de romance y erotismo son las herramientas con las que Karen Robards cuenta esta historia de amor.


Mis sensaciones:

Este libro lo fui leyendo en medio de una semana muy complicada donde el tiempo fue muy tirano para la lectura. ¡Muy!
Me pasó lo siguiente: el planteo de la historia me resultó interesantísimo y me enganchó rápidamente pero con el correr de las páginas el discurso se me hizo un poco pesado.
Leer “Julia” me hizo volver a mis viejas lecturas de adolescente, donde el romance histórico acompañaba mis tardes y la tensión sexual de los protagonistas era interrumpida por conflictos generados por la sociedad de la época. Pero algo le faltó a esta historia...


El discurso

Narrada en tercera persona, esta novela cuenta con una agotadora narración que no deja de lado ningún detalle.
Los diálogos que se esperan con ansias están cargados de aclaraciones y descripciones que también ponen a prueba la paciencia del lector que sólo ruega por la acción en el discurso.
Con una pluma muy cuidada y fiel al estilo del género histórico, este libro escrito en 1986, cumple con el propósito de entretener y contar una historia que nos tiene atrapadas, pero en el medio hay una cantidad de texto que estorba más de lo que ilustra.


El tema

La propuesta de la autora me encantó y fue el motor que hizo tolerable el denso discurso.
Jewel Combs es una jovencita de la calle que es tomada bajo la tutela de Sebastian, para convertirla en una dama, adoptando el nombre de Julia como primera medida.
Esto me recordó por momentos a la adorable película “Pretty woman” y debo confesar que adoro las películas o libros donde hay un fashion emergency de por medio.
Además de la transformación Julia y Sebastian tienen su historia de amor, donde la inocencia de ella y el gélido carácter de él aportan un atractivo extra a la novela.
La cuota de suspenso en esta historia viene con el pasado del protagonista, quien carga con los rumores de haber matado a su primer esposa y su única hija dejó de hablar desde aquella trágica muerte. Sólo reacciona ante la presencia de su padre, gritando hasta quedarse pálida del miedo.


Los personajes

Ambos protagonistas me encantaron, pero no encontré mucha profundidad en el trabajo de composición realizado por la autora.
Como dije en un principio, la historia planteada y sus personajes son encantadores pero algo falló en el discurso y no lograron impactarme.
Me resultó muy seductora la propuesta de ver como la callejera Jewell se convertía en la dama “Julia” pero fue tan sutil la mirada de la autora sobre este punto que terminó siendo sólo un planteo atractivo.
Sebastian en cambio es atractivo por naturaleza pero creo que también podría haber estado más destacado a lo largo de la historia.


En resumen

"Julia" es una historia encantadora que está contada de un modo tan recargado en distracciones que termina perdiendo potencia.
El planteo era tan seductor que seguí leyendo hasta el final con voracidad y por momentos la historia se ponía muy interesante y entretenida pero la totalidad de la obra no acompaña ni al planteo argumental ni a los momentos más atractivos del relato.
Si quieren una historia romántica, que mantiene al lector expectante y que evoca las características propias del género romántico histórico esta novela les va a gustar.
Ahora, si están acostumbradas al ritmo que tienen las novelas más nuevas, esta historia les va a resultar un poco pesada.
A mi me gustó, pero confieso que puse forward en muchas partes y hacia el final del libro ya sabía que partes no requerían de toda mi atención.
Me quedé con lo importante y atractivo: Julia y Sebastian, una pareja linda que podría haber estado más explotada.