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Maldad latente - Sandra Brown

La doctora Emory Charbonneau desaparece en un sendero montañoso de Carolina de Norte. Su marido, Jeff, denuncia el hecho, pero para entonces el rastro de Emory ya se ha borrado. Mientras la policía sospecha que Jeff se ha procurado un divorcio instantáneo, Emory ha sufrido una inexplicable herida en la cabeza y, cuando recobra el conocimiento, descubre que es prisionera de un hombre con un pasado violento que se niega a decirle su nombre.
Emory decide que debe escapar de él, asumiendo todos los riesgos necesarios aunque su vida corra peligro. Sin embargo, de forma inesperada, ambos se ven envueltos en un peligroso encontronazo con personas que tienen un código de justicia propio.

Una novela increíblemente absorbente sobre el amor, la traición y las elecciones que debemos hacer para sobrevivir.


Es la primera vez que reseño a esta autora y me la habían recomendado muchísimo. Por eso cuando me puse a buscar algún libro con cual conocerla, me encontré con una cantidad enorme de títulos y todos con buenas criticas.
Al final me decidí por el último que se publicó en español: Maldad latente.

Mis sensaciones

En general, este libro me resultó adictivo. Súper entretenido y con mucho ritmo.
Y nada me entusiasma más que descubrir a un autor a través de una historia que no puedo soltar.
Es Sandra Brown quien se lleva todos los aplausos por este libro, ya que su pluma supera la historia y los personajes, porque más allá de tener una narrativa exquisita, su talento para generar climas hace que lo que en otro autor hubiera sido un disparate, aquí sea una trepidante aventura.

El discurso

La historia comienza con un prólogo breve que no llega a situarnos en el tiempo pero que capta toda nuestra atención.
A partir de ahí, Sandra Brown nos conduce por un relato dónde nada es lo que parece. La información con la que contamos es confusa o inexistente y nos obliga a intentar unir las piezas de un rompecabezas junto a la protagonista.

Emory Charbonneau despierta en la cabaña de un desconocido. Asustada y confundida, descubre que ha sufrido una conmoción cerebral y no recuerda qué fue lo que le sucedió.
Su último recuerdo la sitúa en la montaña, entrenándose para correr una de las tantas maratones en las que participa.
El desconocido se niega a darle información y le advierte que no podrán dejar la cabaña hasta que pase el temporal. Sin medios de comunicación y sin modo de salir de allí, Emory se encuentra atrapada junto a un extraño en quien deberá confiar, aunque él no es capaz ni siquiera de decirle cuál es su nombre.

El hecho de que la protagonista esté tan desorientada como el lector, es el factor clave para mantenernos cautivas durante la lectura. Cada capítulo es un desafío, una continua  búsqueda de pistas que nos aclaren lo que está sucediendo y quién es el ermitaño hombre que ayudó a Emory.

Otra característica del discurso que tejió Brown para esta novela, es la gran cantidad de personajes que intervienen en la historia y los saltos de escenarios que quiebran el relato.
Es así que mientras estamos en una cabaña con la protagonista sintiéndose prisionera de un hombre que dice estar ayudándola, la autora da un giro abrupto para situarnos en la ciudad donde un detective intenta seguir los pasos de un hombre misterioso con el que desde hace años está obsesionado.
Al mismo tiempo, el esposo de Emory y sus amigos, irrumpen en el relato brindándonos otro enfoque de la trama con sus propios climas y misterios.

Maldad latente, es un libro con una estructura sublime, donde distintos escenarios e historias se integran para formar parte de un discurso imposible de abandonar. 

De un modo muy orgánico, Sandra Brown nos brinda todos los ángulos de una historia. Para algunos Emory ha desaparecido. Para ella, el misterio se concentra en el hombre que la rescató y para él, ella está en peligro.
Mientras tanto, el lector está espectante, atando cabos y acompañando el relato con una carga de suspenso adictiva.

Para ser honesta, diré que hacia el final del libro, el misterio central, termina resultando absurdo.
Todas las preguntas que nos hicimos y las suposiciones, encuentran una respuesta inverosímil, casi ridícula, pero la aventura fue tan entretenida que continuamos la lectura el poco tramo que nos falta, porque la autora volverá a sorprendernos y dejarnos con la boca abierta.
Ni siquiera la inverosimilitud del misterio que nos mantuvo en vilo todo el libro, opaca esta historia que brilla por el suspenso, la tensión y el misterio.

El tema

La trama de esta historia se concentra en el misterio propiamente dicho. Por un lado, no sabemos qué es lo que le sucedió a Emory y por otro lado, desconocemos al hombre que dice estar ayudándola.
Rapidamente, descubrimos que él esconde un secreto y la autora nos permite suponer, que en el pasado cometió un hecho atroz que difícilmente puede ser disculpado.
También aparecen temas secundarios, que más que estar en segundo plano, enmarcan la historia central.
El marido de Emory, sus socios en la clínica, la montaña y sus habitantes, el detective de ciudad, los policías del pueblo... todo se concentra para darle forma a un relato que brilla por su estructura y narrativa.

Los personajes

Los protagonistas absolutos son Emory y el hombre desconocido que la rescató.
En esta oportundiad, no puedo decirles ni siquiera su nombre, pero justamente ese es el atractivo de nuestro personaje. Hay que descubrirlo.
durante toda la lectura necesitamos con desesperación saber más de él. Cuál es su secreto, quién es y qué sabe sobre lo que le sucedió a Emory.
Poco a poco, iremos encontrando respuestas aunque lo poderoso de este personaje es que nos conquista desde el principio sin que necesitemos saber todo lo que se niega a contar.

"ÉL" seduce desde su conducta. Serio, de pocas palabras pero contundentes y con un temperamento que denota contundencia.
Es un personaje que derrocha virilidad y seguridad y aunque por momentos asusta su aspecto temerario, su personalidad nos invita a confiar.

Emory es una protagonista encantadora. Fuerte, segura y creíble. La autora construyó un personaje femenino que logra equilibrar su inteligencia con su sensibilidad, su valentía con sus temores y su corazón con la razón.
Es una mujer fuerte, que se esfuerza para alcanzar sus metas y es lo suficientemente segura como para no jactarse de ello.
Ella no se rinde y eso es algo que despierta la admiración de nuestro personaje misterioso.

Los personajes secundarios están bien diseñados, un poco estereotipados pero posibilitando así, la rápida identificación que requiere el relato para sus breves intervenciones.

El romance

«Maldad latente»  tiene como protagonista al suspenso por lo que el costado romántico del género no llega a tener un gran desarrollo.
Como suele ocurrir en estos casos, la química entre los protagonistas estalla rápidamente y aunque le quita verosimilitud al relato, es un recurso necesario.
En este caso, la pasión entre el hombre misterioso y Emory es contundente. Se desata entre ellos una pasión ciega, literalmente, que no puede contenerse.
Emory se lanza a los brazos de un desconocido, consciente de que no hay futuro alguno entre ellos. Sin remordimientos de conciencia por su esposo ni por lo cuestionable de su accionar, decide dar rienda suelta a su deseo más primario y gozar sin limites.

Las escenas eróticas son de buen gusto y se fusionan con el resto del discurso sin desentonar en momento alguno. Creo que es la clave para que el lector pueda hacer un guiño cómplice a la propuesta de la autora e ignorar lo absurdo que resulta vivir una historia de pasión en situaciones tan críticas como las que experimenta la protagonista.

En resumen

Me encantó esta historia y es el pasaporte a otras lecturas que lleven la firma de Sandra Brown.
Por momentos me recordó a Linda Howard y aunque un sólo libro no es suficiente para compararlas, al menos es un buen punto de partida.
«Maldad latente» es una original propuesta dentro del género. Trepitante, adictivo y entretenido. Con un discurso impecable y un gran diseño de los climas y giros argumentales.
Me sorprendió positivamente lo sólido del discurso. Tiene todos los condimentos, equilibrados con justa precisión y asegurando al lector una sorpresa detrás de otra.
Lo único que me desanimó, fue el misterioso conflicto de nuestro protagonista "anónimo", pero como dije antes, cuando todo es tan bueno, ciertas cosas se disculpan.
Porque al final, lo importante es la sensación que el libro dejó y en esta oportunidad, el entretenimiento fue sumamente placentero.

Yo antes de ti - Jojo Moyes




Una historia que necesitas experimentar.
Una novela inolvidable


Louisa Clark sabe muchas cosas. Sabe cuántos pasos hay entre la parada del autobús y su casa. Sabe que le gusta trabajar en el café Buttered Bun y sabe que quizá no quiera a su novio Patrick.
Lo que Lou no sabe es que está a punto de perder su trabajo o que son sus pequeñas rutinas las que la mantienen en su sano juicio. 

Will Traynor sabe que un accidente de moto se llevó sus ganas de vivir. Sabe que ahora todo le parece insignificante y triste y sabe exactamente cómo va a solucionarlo. Lo que Will no sabe es que Lou está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color. Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre. Yo antes de ti reúne a dos personas que no podrían tener menos en común en una novela conmovedoramente romántica con una pregunta: ¿Qué decidirías cuando hacer feliz a la persona a la que amas significa también destrozarte el corazón?


Reseña larga. ¿Ya saben lo que significa? Oh, si!
Desde hace tiempo, muchas de ustedes me viene recomendando y hasta suplicando, que lea "«Yo antes de tí» y a todas les decía: "Es un libro donde se llora y estoy muy sensible como para leerlo".
No lo postergué. Lo guardé. Lo atesoré. Porque siempre supe que iba a ser un libro que me llegaría al alma. Si, si... ¡SI!
Gracias a todas las que me lo sugirieron. Especialmente a Rut (sin h) y a Fátima (mi niña). A veces es sólo cuestión de esperar el momento justo...

Mis sensaciones

Soy toda sensaciones!!!!

No quería leerla porque me imaginaba llorando durante toda la lectura, pero Lou y Will son tan hermosos juntos, su historia es tan bonita y sus encuentros tan exquisitos, que sonreí durante casi todo el libro. Me llené de amor y dulzura... hasta que llegaron los últimos diez minutos de lectura.
Y recorrí esas páginas finales con un nudo en la garganta, con una presión en el pecho y el llanto contenido. Fue recién cuando cerré el libro que empecé a llorar como una posesa.
Cinco de la mañana, sentada en la cama muerta de sueño pero aún lloraba con hipidos, como si tuviera 5 años.
«Yo antes de tí» es un libro que desata una batalla emocional, pero que vale ser leído. Es una experiencia inolvidable!

El discurso

La historia es narrada en primera persona por Lou, aunque en determinados momentos, la autora le cede la voz a Natthan (el enfermero), Camilla  y Steve (los padres de Will) y Treena (hermana de Lou), cada uno en un capítulo.
Son sólo cuatro capítulos donde Louisa cede su mirada y la conducción del relato pero me resultaron importantísimos para poder ver a la protagonista a través de otros ojos. Solamente me faltó la voz de Will... Oh, Will!
Jojo Moyes construyó de manera exquisita, una historia inspiradora que rinde homenaje a la vida, aunque la muerte es una alarma latente que está presente en cada momento de la trama.


La muerte es un final anunciado que se debe impedir.
Una carrera contra el tiempo, una pulseada de esperanza y amor. Un aprendizaje.


Moyes es una autora que no necesita explicar nada. No es obvia, ni siquiera en un párrafo. Tejió una excelente construcción comparativa que se nos va haciendo más visible a medida que conocemos a los personajes.
Tan sólo con ver el encuentro de estas dos personas uno encuentra esa lección, ese ejemplo tan claro que se mete en el cuerpo y hace que la lectura sea un momento íntimo y reflexivo. Eso sólo pasa cuando los personajes son perfectos y la historia es tan sólida que no tiene un sólo párrafo de más.
Lo más brillante de esta historia es que el tema es impactante y sin embargo, compartir la lectura con los protagonistas es un encuentro amoroso y dulce.
A lo largo de casi 500 páginas la trama fluye con una naturalidad tan agradable, el amor aparece lentamente y con mucha ternura y las situaciones más graciosas suceden en medio de una realidad que por momentos parece hacerse invisible. Pero está.

El tema


No es la historia de un tetrapléjico, aunque uno descubre un mundo nuevo través de su lesión.
No es una historia de amor entre dos personas de mundos diferentes, aunque lo son.
No es una historia de transformación personal, aunque la vida de Will y Lou cambia para siempre desde su primer encuentro.
«Yo antes de tí» es el mejor título para esta historia. Lo dice todo.
Es una historia de dos almas que se transforman mutuamente, se alimentan, se enriquecen, se hacen bien sin esfuerzo alguno, como si hubieran nacido justamente para encontrarse.
Seis meses...
Ese es el período de tiempo que tienen para conocerse, para cuidarse, para amarse con una suavidad conmovedora. Ese es el tiempo que dura el contrato de Lou, como acompañante de Will. Seis meses necesarios para que ambos puedan comprenderse.

Es una historia dura. Con una realidad irreversible. Intransferible. La autora describe una mochila que nadie se animaría a cargar, y que sin dudas es devastadora. Pero también nos cuenta sobre sentimientos profundos, inevitables y humanos. Están los dolorosos y los que nos llenan de esperanzas y todos comulgan para mostrarnos el amor en su máxima expresión.

«Yo antes de tí» es una historia atípica. Madura, realista, cruda y conmovedora. Sensibiliza al lector y lo lleva a reflexionar con mucha frescura sobre la vida y los distintos colores con los que la podemos mirar. A la oscuridad, siempre se la puede iluminar. Porque al final, vivir, amar y creer es una decisión personal.

Los personajes

Estoy enamorada de todos los personajes de esta historia, incluso de los insoportables.
Pero lo más maravilloso del discurso, es cómo la autora logró componer dos personajes tan precisos y poderosos, que se convirtieron en uno solo. Lograron mostrar la clara paradoja de que a veces, el cuerpo más sano es el que está más paralizado.
Lou y Will se fundieron, contrastaron y se complementaron para darle un sentido a la vida. A la que se añora por perdida y a la que se desea vivir.

Fue tan sublime el modo en que estos personajes terminaron siendo un espejo del otro, que me enamoré de ellos en el acto.
Louisa... "Lou", una chispa que llegó a la vida de Will para llenarlo todo y ser el motivo para despertar al otro día.
Sin embargo, la vida de esa muchacha alegre y luminosa, estaba casi en pausa. El poco ritmo que tenía se desarrollaba en automático y no fue hasta que conoció a Will, que eso comenzó a cambiar.
Louisa tiene una gran capacidad de amor y una generosidad que por momentos, me crispó los nervios, pero sin darse cuenta, cada día en su nuevo trabajo comienza a descubrir que sus mejores virtudes se le pueden volver en contra si el otro se aprovecha.
Comenzó también a creer más en si misma, a sentirse valorada y a soñar que había un futuro más allá de su realidad.
El culpable de todo es Will. Él y el amor que nació entre ellos.

Will... ¡Me enamoré de este hombre!
Su personaje tiene una evolución tiernísima a lo largo del libro. En un principio, sus escudos lo mantienen distante de las emociones, que inevitablemente, le despierta su nueva cuidadora.
Pero cuando dos personas conectan, no hay mucho que hacer al respecto, y los escudos terminan cediendo, aunque eso suponga perder la batalla.
Admiré la rigurosidad de Will. Sus convicciones y elecciones resultan polémicas pero son firmes, maduras e imposibles de refutar.
Su discurso es contundente pero tan cargado de emoción que aunque uno no lo acepte, lo respeta.
Porque este eterno seductor, el mejor negociador... me desgarró por dentro con su historia pero también, fue su dignidad la que terminó ganándose mi más sentida admiración.
La claridad de sus emociones me sorprendió y su día a día con Louisa me llenó de esperanza... Oh, Will! 

"Te lo doy porque casi nada me hace feliz a estas alturas, salvo tú"

A veces el dolor es tan difícil de sostener que uno se aferra a emociones como si fuese un salvavidas. Pero son placebos que al poco tiempo pierden el efecto.
En cambio, en «Yo antes de tí», encontré dos almas que se entregaron durante seis meses, para sanarse, aunque al final, quedara el vacío de haberlo dado todo.

En resumen

Esta es una historia triste. Duele hasta en la piel. Pero lo sorprendente es que durante todo el libro, uno solamente percibe amor, dulzura, frescura... ¡Ganas de vivir!
Con un tema tan terrible, Jojo Moyes llenó las páginas de color, humor y diversión, haciendo de esta historia un viaje inolvidable.
Para ser más clara: no lloré hasta... ¡la última página!

Hay personas que aprovechan tu estado más vulnerable para manipularte y hay otras a las que el AMOR los vuelve vulnerables y los transforma en cuerpo y alma.
Esto último sucede entre Lou  y Will. No se buscaron, se encontraron y sin querer, pero queriéndose mucho, cambiaron al otro para siempre.

Les aseguro que en los últimos capítulos van a sentir que el corazón deja de latir, que quieren detener el tiempo y que no pueden aceptar el curso de la historia. Dudarán, se enojarán y llorarán mucho.
Pero al final... el final siempre es ACEPTAR.

WILL HARÁ TODO LO POSIBLE PARA QUE VOS TAMBIÉN LO COMPRENDAS...

OH, WILL...! ♥ (creo que podría haber alcanzado...)


Relato - Paraíso















La primer persona que leyó este relato me pidió a gritos que lo convirtiera en una historia más grande. Seguramente podría haber terminado en forma de novela, pero nació para tener un vuelo corto.
Nació como una historia para soltar rápido y sin profundizar en detalles que la adornarían tanto como para que no tuviera el final correcto.
Pero después de compartirla en Twitter, el fin de semana, y recibir esos comentarios que te miman el ego, me pregunté cuán interesante puede ser una historia cuando ya se conoce el final.
¿Es interesante bucear en las profundidades del nudo? ¿O "Paraíso" no es más que el relato secundario de una gran historia que no se contó?
Mmmmm, no lo sé, pero seguramente ustedes me van a regalar los comentarios necesarios para que yo lo siga pensando un tiempo más.
Besos, mis querid@s!

Pueden leer el relato haciendo click ACÁ

El hilo rojo - Erika Halvorsen

Cuenta una leyenda china que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar el tiempo, el lugar o las circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper. Antón y Abril parecen estar ligados por ese destino infalible. Luego de conocerse en un avión quedan flechados instantáneamente. Pero el azar hace que se separen y no vuelvan a cruzarse hasta varios años después. Ahora ambos han formado sus familias y están felizmente casados. Sin embargo el deseo los vuelve a atrapar en sus redes para que vivan otro encuentro inolvidable, poniendo en crisis sus valores y creencias.
El hilo rojo novela que inspiró la película, es un relato erótico y romántico sobre dos personas que se debaten entre la pasión y el amor, la aventura y la rutina, la llama de lo prohibido y el calor del hogar. Erika Halvorsen ha escrito una historia que deja sin aliento, donde las fantasías más osadas se hacen realidad.

Mis sensaciones

Nunca me gusta ver una película basada en un libro que leí y mucho menos leo un libro que ya descubrí en el cine. Mi cerebro no puede aplicar filtros y uno de los dos formatos discursivos queda contaminado por el otro.
Por eso cuando me invitaron a ver la película, decidí quedarme en casa leyendo el libro, aunque durante toda la lectura, no pude quitarme de la cabeza a Benjamín Vicuña y a Eugenia Suárez (los actores que dieron vida a los protagonistas de esta novela).
Además, tenía el condimento morboso del escándalo que estalló en medio de la filmación de la película, cuando la esposa del actor aseguró haberlo encontrado teniendo sexo en un motor home con su compañera de reparto.
"Entré y había olor a sexo y transpiración", una de las frases más inolvidables, para mi, en la historia de los chimentos argentinos.
Entonces, como verán, cuando llegué a esta lectura tenía muchas distracciones en mi cabeza. Seguramente mi reseña sería diferente si no hubiera existido la película, el motor home, la palta, la manta de Nepal y un triángulo amoroso que agitó a la prensa de espectáculos local.
Pero además, yo no creo en la teoría del hilo rojo, y que el destino se burle de mi si quiere, atándame a un amor por los siglos de los siglos y a pesar de todo, que yo... ¡Yo me la banco!
Yo creo en mis elecciones. El amor es elegir y ser responsable de esa elección. Pagando los precios emocionales o disfrutando de las satisfacciones pero sin ningún destino manejando los hilos.
Si, el destino o la casualidad, es un momento en el tiempo que nos abre el juego. El minuto donde uno conoce a un otro, por ejemplo. Pero es uno el que construye todo a partir de ahí.
Hola, mi amor. Conocí a una mujer hace cinco años y nunca la olvidé y como me la volví a encontrar, me la volví a coger, porque no sé... hay un hilo que no podemos romper.
Hay que ser pelotudo para excusarse con un hilo. ¡Ni te atrevas, tan siquiera, ROBERTO!(*)

Pero es tan sólo una opinión personal que obviamente, estuvo presente durante toda mi lectura y la comparto para que entiendan las sensaciones que este libro me dejó.
Bienvenidas las soñadoras que aman esta teoría de que estamos unidos a alguien por un hilo del color que sea y si me equivoco, esperemos que el mío no se encuentre en China, esperando que un día se me ocurra ir a probar su arroz.

El discurso

Erika Halvorsen sabe escribir y esas son las palabras con las que me gusta comenzar a hablar de un autor que reseño por primera vez.
Esta argentina es autora, directora teatral, guionista de televisión y ahora novelista. Si bien no intervino en la versión cinematográfica, reconoce que la película es más bien una remake yanqui de su libro, que lo pensó como algo de bajo perfil.
Y aunque no vi el film, el libro es de una exquisita simpleza. Es compacto, breve, sin vueltas, aunque el destino haya enredado el hilo durante cinco años.
Originalmente fue escrito por Halvorsen como un guión cinematográfico y eso se percibe en la estructura del libro. La historia transcurre de manera compacta y con un ritmo veloz, con un discurso cronometrado para poder ser narrado en una hora y media de proyección.
Me gustó encontrar un texto escrito en "argentino" pero sin ser una versión cerrada que deja al lector de otros países fuera de juego. (Si. Puede que algunas palabras les suenen rarísimas pero google ilustra fácilmente)
En "El hilo rojo" hay equilibrio entre el suave estilo narrativo de la autora y lo coloquial, que hace de la lectura un pasatiempo liviano pero interesante, donde encontramos varios temas para pensar desde una mirada diferente. Eso, mis queridas, fue lo que más adoré del libro.
Las escenas eróticas son potentes, claras, precisas y para nada livianas. Pero el tema no es lo que se escribe o describe sino el cómo, y acá, la autora hizo todo bien.

El tema

Como adelanté, la inspiración del libro es un tópico que en lo personal me aburre y hasta me exaspera, diría... Pero pude leerlo y disfrutarlo sin arrancarme los pelos.
Porque Erika Halvorsen no hace una "propaganda" sobre la leyenda del hilo rojo, más bien la expone como una posible respuesta a la conexión que explota entre Antón y Abril, los protagonistas.
Y así está bien. Porque en la vida nos suceden emociones que pocas veces podemos analizar desde un plano racional y quizás es necesario tener una leyenda, una teoría, una idea posible que nos tranquilice un poco.
¿Cuántas veces sentimos que algo nos sobrepasa de tal manera que necesitamos condimentarlo con excusas o teorías que nos liberan de la responsabilidad de ser los gestores de nuestra vida?

Quizás porque la teoría del destino está invalidada en un espacio de mi mente, concentré mi atención en la parte del relato donde los protagonistas son responsables activos de su "destino".
La infidelidad como contrafigura del romance predestinado, captó mi atención por encima de todo y me sentí mucho más cómoda con ese enfoque que le di a la lectura.

En definitiva, Halvorsen no intenta contarnos una historia romántica de cuentos llena de fantasía. Por el contrario, tiene una mirada realista y contundente sobre el encuentro pasional entre dos personas.
De un modo muy bien logrado, la autora nos presenta dos familias consolidadas y sin conflictos aparentes.


Eran una familia feliz y hermosa como todas las familias que viven dentro de Facebook.
No pude interpretar mi malestar. Que él estuviese casado no era una sorpresa. Ni que tuviera hijos. Pero las imágenes perturban, y mucho.
Ese era él.
Abril—.


Laura y Bruno, las parejas de Antón y Abril, no son los villanos de esta historia. Tampoco son víctimas. Simplemente son las personas con quienes los protagonistas decidieron construir una parte de sus vidas.
La infidelidad es más respetable cuando se ejecuta con gusto y se asume con dignidad. Acá no hay excusas cobardes y vulgares como "tengo problemas en mi matrimonio", "mi pareja ya no me presta atención como antes", "la pasión se desgastó", etc.
Para nada. Acá, la infidelidad es una consecuencia de la pasión elegida y gozada entre Antón y Abril. Es la multa a un deseo que decidieron vivir sin medidas y sin invalidar la vida que los esperaba en casa.
En definitiva, esta historia es una reivindicación del deseo. Cada uno sabrá qué lugar debe ocupar en l vida. Pero el deseo no tiene que ver con las ganas. Es un impulso que late dentro nuestro y a veces, por comodidad, lo reprimimos o vivimos callándolo con la excusa que mejor nos funcione.
El deseo no es el amor, el amor no es el deseo, pero sin dudas, ambas cosas tienen nos dicen lo que somos. Es nuestro pulso.

Los personajes

Creo que la historia y el tema estuvo por encima de los personajes. Ninguno me impactó, ni me llamó la atención
Para mi eran simplemente un instrumento para contar una historia que resultó interesante más allá de Abril y Antón.
Además, como dije cuando empecé la reseña, no pude quitarme de la cabeza a los actores que protagonizaron la película y toda la polvareda mediática que rodeó la filmación.
Abril es una mujer atrapada entre su pasado y su presente. Entre su deseo y su realidad. Una mujer en una crisis personal que la convierte en un manojo de dudas e inseguridades, que contrastan con su temperamento libre y audaz del pasado.
Antón es el típico hombre cómodo. Simple y básico. De esos que pueden haber vivido una experiencia inolvidable y vivir toda la vida con ese recuerdo simbolizado con una mantita de avión que duerme en una repisa de su oficina.
Es de esos hombres que se acomodan con una decisión que no les costó mucho esfuerzo tomar. Le resulta y la vive sin siquiera cuestionársela del todo.
Eligió una esposa, tuvo hijos, compró una casa. Ya está. ¿Para que mover más fichas si esto resulta?
Un día tiene el impulso de inyectarle a su realidad un poco de adrenalina pero ni siquiera eso lo lleva a replantearse lo que quiere, lo que quiso, lo que anhela.
En cambio Abril, como muchas mujeres, se plantea todo. Asume su ser, su deseo y su parecer y lidia con ello, independientemente del resultado.
En "El hilo rojo" se puede ver a través de Antón y Abril la mirada de un hombre y una mujer frente a un mismo hecho, aunque ambos terminen comulgando en un encuentro donde la pasión les anula la razón.

Hay siempre en el alma humana una pasión por ir a la caza de algo —leyó la frase del sobrecito y sonrió resignada.

En resumen

Me preguntaron hace poco si recomendaría este libro y no supe qué decir. No es una historia de esas que se deben leer porque te vuelan la cabeza. No tiene un impacto significativo y la verdad, es tan breve y veloz que al terminarla, no queda mucho más. (Intuyo, quiero creer que habrá una continuación. Y la autora no lo desestimó)
Tampoco entiendo que sea un best-seller, pero sé bien que la curiosidad mató al gato y es excelente para la publicidad...
Pero tampoco diría que no la lean. No es una pérdida de tiempo. Es interesante, entretiene y agita un poco nuestra opinión sobre un tema que está presente en todo ser humano.
"El hilo rojo" habla de deseo. incontrolable, inevitable, injustificable. Un permitido o una obligación, no sé. Pero en cada una de las escenas el erotismo estalla. Gráfico, contundente y sexual.
Me sorprendió lo rápido que transcurre todo. Lo breve y contundente del relato y el final tan lánguido como efectivo.
Si, léanlo. Siempre es bueno leer una historia que agita un poco algo de nosotros. Y además, está muy bien escrita.
Le doy más de dos puntos, porque es muy muy breve pero está entre medio de todo lo que debería ser leído.


(*) Roberto, nombre ficticio para todos mis "él"