Él es un escritor solitario cuya imaginación crea novelas de terror escalofriante.
Ella es una actriz reducida a escenas de títeres para ninos...
Annie Hewitt ha llegado a la isla Peregrine en medio de una tormenta de nieve y casi sin recursos. Ella esta en la ruina, desanimada, pero no del todo decidida a renunciar. Sus maletas rojas contienen los títeres que utiliza para ganarse la vida, las novelas románticas que ama, y un poco de coraje, que es lo único que le queda.



¡Qué lindo es leer a esta autora!
No tiene explñicación, no resiste análisis. Simplemente SEP tiene un ángel que nadie puede imitar.
Un libro de ella puede gustarte más que los demás, podés tener tu favorito por excelencia dentro de sus obras, puede que otro no te haya volado la cabeza, pero en todos vas a encontrar un estilo que te emociona y te llega siempre al corazón.

Mis sensaciones

Había leído un comentario en Amazon, donde decían que esta historia no era tan buena y tuve miedo de comenzar a leerla.
Lo que sucedió es nunca pude soltarla y mientras me preguntaba cuándo se pondría "floja", no paré de devorar capítulos.
Me encantó como me gusta todo lo de esta autora. ¡Y sigue sin fallarme!

El discurso

Con esta historia me llevé una sorpresa... ¡Suspenso! Si, Susan Elizabeth Phillips agregó a todos los ingredientes de su fórmula mágica una cuota de misterio que me atrapó hasta el final.
Si no estuviera presente la dulzura propia de SEP, esta historia tendría más similitudes con alguna de Nora Roberts, por ejemplo.
Pero las dosis de ternura a las que nos tiene acostumbrada Phillips le dan el equilibrio justo a la trama, para seguir siendo una original historia de amor.

Annie vuelve a la isla donde vivió inolvidables momentos en su adolescencia, pero cuando se reencuentra con Theo, los recuerdos más traumáticos de aquel pasado, vuelven a cobrar protagonismo.
Durante el tiempo en que los padres de ambos estuvieron casados, Annie se enamoró de su hermanastro. El amor adolescente terminó en una gran desilusión y aunque ya pasaron muchos años, ella sigue recordando como él le rompió el corazón.

Mientras se narra la historia, SEP nos devela pequeños interesantísimos relatos del pasado que Theo y Annie compartieron, por medio de recuerdos.
Gracias a eso y como si fuese un rompecabezas, atesoré cada dato que iba sumando a la historia, para así comprender, porqué Annie cree que el sensual Theo es un monstruo.

Otra característica del discurso utilizado por Susan Elizabeth Phillips, es el uso de algún recurso excéntrico. En esta oportunidad, la historia comienza con la protagonista hablando con muñecos que le responden como si fuesen seres vivos.
Luego llega la explicación, porque ella es ventrílocua y esos muñecos son su vida.
Esto me recordó a "Besar a un ángel" con los animales que se comunicaban con la protagonista, ese recurso tan tierno como fantástico, que suele estar destinado a la literatura infantil pero que SEP, lo vuelca en las obras destinadas a nosotras, las adultas que alguna vez fuimos niñas.
Quizás esa es la magia de Phillips, regalarnos por momentos, un viaje a ese tiempo donde nuestra inocencia nos permitía creer en muñecos parlantes.

Y como siempre... ¡La ternura de sus niños!
Algo que me llega al corazón como no me sucede con ninguna otra autora, es la empatía por sus personajes infantiles.
Livia, es quien me robó el corazón en esta historia y siempre me sorprende la dulzura que SEP logra imprimirle a sus pequeñitos.
Con pocas palabras, apenas describiendo un movimiento de cabeza o un ceño fruncido, los niños de SEP cobran vida mientras leo la historia y por momentos, puedo verlos jugando en mi jardín.
Adoré a Livia y mientras leía... le besé la coronilla mil veces ¡y cien más!

El tema

Esta historia tiene unos climas muy distintos a los otros libros que leí de SEP. Un tono tétrico y misterioso es la primer textura que aparece en la trama hasta que poco a poco, aparece la calidez a la que la autora nos tiene acostumbradas.
Pero el tema que ordena el relato, trata sobre hacer las paces con el pasado.
Desde el momento en que Annie pisa la isla, comienza un viaje a través de las heridas que nacieron en ese lugar y sin darse cuenta, comienza a sanarse.
Pero Theo también siente el cambio, hasta que un día, se descubre vivo y sintiendose plenamente bien.

Los personajes

Me enamoré de Theo desde el minuto cero.
Es un personaje que evoluciona notablemente y tiene tres tiempos muy marcados en la historia.
En un comienzo, es antipático y frío pero sensual como pocos. (me encantó)
Luego su sensualidad comienza a tomar protagonismo, abriendose paso con grandes dosis de humor e ironía.
Hasta que al final, su lado más tierno lo envuelve por completo y ahí ya caí rendida a todos sus encantos.
Dominante, sexy, fuerte, protector, misterioso... ¡Irresistible!
Es un personaje muy diferente a los que conocí de SEP. Theo se presenta como un hombre oscuro, aparentemente atormentado y con un pasado que lo hace ver como un monstruo insensible.
Pero poco a poco, su oscuridad comienza a aclararse y con esa luz, llega la explicación de lo que en verdad pasó años atrás, cuando Theo fue la versión más cruel que Annie pudo conocer.
Annie en cambio, es un personaje más parecido a los que suele regalarnos Phillips.
Es una mujer sufrida, que aparenta una fragilidad que invita a protegerla, pero que tiene la fortaleza para salir adelante como puede, pero sin detenerse.
Es una mujer que no está vencida, ni aún vencida y que logra apoyarse en su ternura y entusiasmo para no bajar los brazos.
Son sus muñecos, el canal con el que logra comunicar sus sentimientos en las distintas variantes de su personalidad y su corazón, late en cada uno de ellos.
Generosa y amorosa, encuentra en esta isla, el camino hacia su futuro y la llave para hacer las paces con el pasado que tanto la lastimó.
Como dije, mi personaje preferido es Livia, la pequeña de la historia, que no sólo llena de dulzura la historia, sino que es el canal para que los personajes adultos muestren su lado tierno.
Muchos personajes secundarios rodean a los protagonistas y cada uno de ellos está construido a la perfección, como sabe hacer Phillips.


En resumen

Cuando comencé la lectura y me encontré a la protagonista hablando con muñecos que encima, le respondían, quise morirme. Pensé que no iba a poder soportar una historia así, pero hay algo que es mágico y es el don de SEP para despertar emociones y sensaciones en el lector.
Adoré esta historia y como siempre me pasa con esta autora, me dio pena terminarlo. ahora los extraño y quiero un poco más de Annie y Theo.
Si les pasa como a mi, que sienten un leve desanimo al encontrarse con esos muñecos parlanchines, tengan paciencia y sigan, porque Phillips nunca defrauda.