Estuvieron juntos por las razones equivocadas…
Son la pareja más escandalosa de Londres. Isabel, lady Pelham, y Gerard Faulkner, marqués de Grayson, están igualados en todo; sus apetitos lujuriosos, sus constantes amantes, su pícaro ingenio, provocativa reputación y su absoluto rechazo a arruinar su matrimonio de conveniencia enamorándose el uno del otro. Isabel sabe que un libertino tan encantador jamás interesará a su protegido corazón ni que ella influenciará su corazón de libertino. Es una farsa muy agradable… hasta que un sorprendente giro de los acontecimientos aparta a Gerard de su lado.
Ahora, cuatro años más tarde, Gerard ha vuelto a casa con Isabel. Pero el granuja despreocupado y juvenil que se marchó ha sido reemplazado por un hombre taciturno, poderoso e irresistible que está decidido a emplear la seducción para alcanzar sus afectos. Ha desaparecido el compañero despreocupado que compartía su amistad y nada más, y en su lugar está la tentación hecha carne… un marido que desea el cuerpo y el alma de Isabel, y que no se detendrá ante nada para conquistar su amor. No, este no es el hombre con el que se casó. Pero es el hombre que podría por fin robarle el corazón…
Este libro de Sylvia Day lo comencé meses atrás, cuando recién salió y no sé por qué lo dejé abandonado a la mitad.
No es que no me resultara interesante, ni que estuviera mal escrito ni que el tema no me atrapara, pero no lograba conectar con la historia. Así que tomen esta reseña con pinzas porque claramente es una cuestión de sensaciones subjetivas.

La historia

Esta novela comienza con un gancho muy atrapante. Gerard e Isabel son dos personajes polémicos para la sociedad londinense, que viven su sexualidad libremente y sin ataduras.
Ella le escapa al compromiso emocional porque tuvo un matrimonio donde el amor le resultó una cárcel y amar a un marido infiel un tormento.
Gerard en cambio es un joven seductor que por su juventud no repara en la profundidad de sus sentimientos pero cuando pierde a la mujer que amaba se hunde en una depresión sin escape y sólo Isabel puede rescatarlo.
Es así que deciden casarse, seguros de que su matrimonio será una sociedad cómplice entre dos seres que escapan del amor y de los lazos profundos.
Pero la química sexual que los lleva a caer rendidos en los brazos del otro pronto comienza a despertar sentimientos más profundos y el pasado de ambos les hace creer que el amor no será para ellos. El curso de su matrimonio arreglado les enseñará lo equivocados que están y esta pareja que comenzó por las razones equivocadas terminará siendo la más perfecta de todas.

Mis sensaciones

Es raro lo que me pasó con esta historia… No encuentro nada para explicar por qué no conecté con ella pero por alguna razón pude tener el libro por la mitad durante meses. De hecho me dispuse a terminarlo porque ya me molestaba verlo en mi lista de pendientes.
En general tiene cosas buenas y honestamente no es una lectura pesada pero tampoco logró impactarme mucho que digamos.

El discurso

Me gusta mucho como se desenvuelve Sylvia Day en el terreno histórico pero en esta oportunidad me confundió mucho con tantos personajes de nombres similares (o al menos así los sentí yo) y con tantos títulos nobiliarios.
El resto del discurso es prolijo y sin mucha vuelta que digamos. Es un libro que mantiene una línea y que no se detiene hasta el final, cosa que hace de su lectura algo muy ágil.

El tema

Los matrimonios arreglados son uno de los tópicos que más me gustan en la literatura. Me divierten y creo que aportan muchos disparadores entretenidos, pero en este caso, no me convenció mucho que digamos.
Es que la razón por la que esta pareja decide casarse no me resultó muy sólida y a medida que avanzaba en la lectura se debilitó más.
En un punto, esta novela habla de dos personas que le temen al amor y al compromiso. Él porque no logra superar la pérdida de la mujer que amó y ella porque amó a un hombre que no le fue fiel.
Esto les hace pensar que el amor no trae nada bueno y que casarse llevados por ese sentimiento sólo puede significar un error. Es así que casarse por razones más prácticas como su convenio les da más seguridad que interponiendo sentimientos.

Los personajes

Ambos protagonistas me resultaron atractivos, especialmente Isabel que detrás de una coraza esconde a una mujer vulnerable y romántica.
Esta dualidad del personaje me resultó muy tierna y logró que me emocionara en distintos tramos de la historia.
Grayson como seductor hace muy bien su trabajo y el personaje está bien logrado pero creo que la estructura de la historia hace que los personajes se pierdan entre personajes secundarios e historias paralelas.

En resumen

“Un extraño en mi cama” es una historia corta, que está bien pero que no me voló la cabeza. Al igual que “Siete años para pecar” hay una historia de amor secundaria que me gustó pero que no llega a profundizarse como merecía.
Lo que menos me gusto fue tanto nombre y personaje secundario pero lo demás, está aceptable.
Un párrafo aparte se merece la pequeña historia entre Gerard y Em, que abre la historia de esta novela. Me conmovió. En esa primera parte sentí que iba a leer una historia profunda donde la emoción iba a gobernar el relato. Si bien no ocurrió, rescato ese tramo de la novela donde el joven Gerard desgarra con su dolor.
Para mi fue una historia que tuvo sus tramos lindos, sensibles, eróticos y románticos pero que quedaban perdidos entre distracciones que no sumaban mucho que digamos.
Ni buena ni mala, una novela que se deja leer.