Róta es conocida en el Valhall como la valkyria que todo lo ve, y es una de las guerreras indomables que Freyja y Odín mandan a la Tierra para que recuperen los tótems robados de los dioses, aquellos que pueden acelerar el Ranarök.
Pero el destino le ha jugado una mala pasada y ha hecho que se encontrara cara a cara con el guerrero que se había encomendado a ella: Miya, un vanirio samurái. Ella sabe que él le pertenece, y aunque se siente ofendida porque no la reconoce, está deseosa de demostrarle que las valkyrias nunca se rinden. Sin embargo, el hermano gemelo de Miya, Seiya la ha secuestrado y quiere obligarla a vincularse con él. ¿Lo conseguirá? ¿Su vanirio samurái irá en su busca? ¿La rescatará a tiempo antes de que Seiya rompa sus alas?
La batalla final se acerca, pero una mujer temeraria e irascible luchará por que nadie la doblegue. ¿Cuánto tiempo durará su furia? Miya forma parte del clan vanirio de Chicago. Es un guerrero ancestral, un samurái que vive obsesionado con la profecía que cae sobre él y su hermano. Un hombre que cree firmemente que ha perdido la oportunidad de emparejarse a su pareja de por vida. Por eso, cuando ve descender a la valkyria de pelo rojo, todos sus miedos y sus dudas se disparan. Verla lo dejó paralizado. Ser víctima de su afilada lengua lo enfureció. Probarla fue un error.
Ahora nada podrá quitarle el sabor de su sangre ni el recuerdo de su conexión y hará lo posible por rescatarla, porque debe averiguar qué es lo que le une a esa mujer descarada y malhablada con ojos de rayos y centellas. Debe salvarla de las garras de su hermano Seiya, antes de que sea demasiado tarde. Lo hará para que no se cumpla la profecía, lo hará por venganza, pero, también, lo hará para no perder ni su alma ni su corazón.
Las espadas de los dioses están en alto. Los totéms divinos deben ser recuperados. El ragnarök se afila como la hoja de una katana. Y en la travesía por rescatar y ser rescatado, un vanirio y una valkyria están a punto de descubrir que Solo el amor puede ponerte de rodillas.

Sigo leyendo esta saga que no deja de maravillarme por el talento de su autora, Lena Valenti.
Esta vez, no voy a ampliar la sinopsis como suelo hacer porque ya esta todo dicho y cuando hable del tema, seguramente reseñaré algunos hechos que dan forma a este relato.
Luego de haber leído "El libro de Gabriel", esperé ansiosa poder comenzar a leer el quinto libro de la saga, pero "El libro de Miya", no me dio todo lo que yo esperaba de él. Les cuento...

Mis sensaciones

Sinceramente, este libro me aburrió mucho. No lograba conectarme con lo que iba leyendo y en un punto creo que ese talento que tiene Lena Valenti para entrecruzar varias historias en una misma línea de tiempo, en este libro me jugó en contra y terminé presa de distracciones.
Es así, que la historia que asoma entre Ardan y Brynn me cautivó más que la de los protagonistas y no encontré en Miya y Róta, la profundidad y la emoción que su historia merecía.
Vamos por puntos...

El discurso

Como dije en otras reseñas de la Saga, estos libros son joyas preciosas de la literatura paranormal, justamente por el discurso magistral de Lena Valenti.
Con un dominio de la mitología impecable y una creatividad sin límite, la autora teje libro a libro una historia GIGANTE.
La gran característica de estos libros es el manejo del tiempo. La historia sigue inmediatamente luego del final leído en “El libro de Gabriel” y  Valenti añade otro eslabón a la cadena que une el principio de esta historia con el final de la saga que supongo será el momento del Ranarök. (supongo… porque aún no sé cuántos libros faltan. Por el momento son siete los publicados)
Pero como dije, en estos libros el tiempo se superpone, se enlaza y sorprende. ¿Recuerdan cuando Daanna se encontró con Miya en Chicago o cuando estuvo con Ardan? En aquellas escenas una pelirroja y una rubiecita llamaron nuestra atención y Valenti no nos dio más explicaciones. En este libro, ambas historias comienzan a respondernos muchos interrogantes. La de Brynn y Ardan, me dejaron totalmente atrapada y ansiosa y la de Miya y Róta tiene su desarrollo en esta quinta entrega.
Pero lo que quiero rescatar al recordar estos encuentros es que, en la saga Vanir, cualquier detalle menor, luego puede ser una historia enorme que nos sorprende y entretiene duramente más de 500 páginas.
¡Admiro la pluma de Valenti! Para mi es una niña que con su imaginación resulta ser una gran constructora.

El tema

El grupo formado por einherjars y Valkyrias había bajado a la tierra para recuperar los objetos robados de los dioses: un martillo (Mjölnir), la espada de la victoria de Frey (Seier) y la lanza de Odín (Gungnir). Estos objetos en mano de los jotuns pueden provocar y acelerar la llegada del fin del mundo o lo que ellos llaman Ragnarök.
En el libro anterior ya habían logrado recuperar el Mjölnir, pero habían perdido a Róta. Seiya, el hermano gemelo de Miya, la había secuestrado con el fin de vincularse a ella, pero este grupo de guerreros enviado por los dioses iba a impedirlo. Su primer misión sería recuperar a la Valkyria y luego la espada de Frey y la lanza de Odín.
Miya y Seiya son hermanos gemelos. 

Desde pequeños fueron marcados por una profecía que narraba la lucha de dos hermanos iguales que compartían una misma alma. Uno haría el bien y otro el mal. ambos querrían lo mismo y la lucha por conseguir aquello que deseaban podía llevar a la humanidad a días de luz o días de oscuridad.
Algunos llamaban a esto, el final de los tiempos, pero para los vanirios se trata de el Ragnarök.
Miya siempre supo que terminaría enfrentándose a muerte con su hermano, pero la aparición de Róta adelantó los hechos. 


Róta era una mujer dual, con potencial para el bien como para el mal. Era una pieza clave y la verdad era que no confiaba en ella.
Miya veía en Róta una mujer impulsiva y desafiante, cruel y egoísta, características con las que él no podía convivir jamás.
Pero el problema era que a pesar de eso, se sentía atraído por la provocadora Valkyria y en su afán de vincularse con ella antes de que Seiya lo hiciera, quedó atrapado en su sangre, hambriento de ella por toda la eternidad.

En definitiva, como en los anteriores libros de la saga, en este libro también se habla de la confianza, de los malos entendidos y de conquistar al hombre que se ama, aunque él no crea que esa sea la mejor idea.
Este modo de encarar el tema romántico se mantiene constante a lo largo de la saga, al menos en estos cinco primeros libros y ya a esta altura termina cansando un poco. Son las protagonistas femeninas las que deben probarle a los hombres que entre ellos hay un amor por el que vale la pena luchar. Ellas les abren los ojos y ellos se rinden.

Los personajes

En este libro no logré conectar con los protagonistas. Los encontré muy contradictorios y me confundían más de lo que me orientaban.
El personaje de Róta es delicioso por su carácter desprejuiciado y su falta de pudor pero entre sus frases hilarantes, su conducta desfachatada y su carácter de fuego, me fue difícil entrar en los climas emotivos que Valentí construyó para ella.
La Valkyria más temperamental descubre en este libro secretos de su origen que marcan un antes y un después en su vida y durante todo el libro vemos como Róta debe equilibrar sentimientos antagónicos que la dominan.
Miya por otra parte es demasiado serio y frío, algo que en combinación con el carácter de Róta resulta atractivo pero que no ayudaba para conectar con la historia.
Los protagonistas son dos personajes deliciosamente construidos pero por alguna razón que no sabría explicar, los escenarios en los que transitaron su historia hicieron que no lograra conectarme del todo.
El resto de los personajes se mantiene en su línea y fue grato volver a ver a Gabriel y Gunnr como también me llenó de ansiedad por saber sobre el pasado y futuro de Ardan y Brynn.
En este quinto libro, la introducción a la historia que conoceremos en el séptimo libro me jugó una mala pasada y terminé más interesada en ellos que en Róta  y Miya. Muchas distracciones para mi gusto.

En resumen

Si se pudiera saltear un libro de la saga Vanir, este sería el indicado, pero la verdad es que no se puede. Lena Valenti construye un tramo de la gran historia en cada libro y todos son piezas del rompecabezas.
Pero la verdad, no pude meterme en esta historia y fui pateando las páginas hasta el final.
Esperaba más de un personaje tan atractivo como Róta, en especial luego del final de “El libro de Gabriel” que nos prometía mucha más acción y tensión de la que tuvo este libro.
De todos modos, es una lectura obligada, y Lena Valenti mantiene la pluma creativa que me deslumbró en los primeros libros. 

"El libro de Miya" cuenta que en el medio de la guerra abierta entre el bien y el mal, una Valkyria destinada a provocar el caos en la Tierra y un vanirio samurai que se negaba a ser su pareja y que no dudaba en acabar con ella si era necesario, reconocieron por fin sus errores y aceptaron su destino.
Dos almas antagónicas que lucharon contra los soldados del mal, cayeron rendidos frente a la voz del corazón. Se reconocieron como almas gemelas y juntos se preparan para enfrentar el Ragnarök.

Independientemente de este quinto libro, la saga Vanir es una obra maestra y tanta creatividad siempre es bien recibida.
Para mi, este fue un libro de tránsito pero espero ansiosa los dos que me faltan.
Ya quisiera leer “El libro de Ardan” aunque antes, nos queda saber qué pasó con Cahal.
Un poco menos de tres estrellas, pero siempre recomendando la saga que es BRILLANTE.