Avery Crosslin, que tiene una pequeña empresa que se encarga de organizar fiestas, especialmente de bodas, está convencida de que los finales felices no son para ella.
Ha sufrido una gran desilusión, y ahora se dedica a hacer realidad los sueños de otras novias, mientras mantiene su propio corazón a salvo.
En una fiesta que ha organizado conoce a Joe Travis, a quien confunde con el fotógrafo de la boda. Pese a que se siente atraída por él, lo ve como un playboy rico y superficial, alguien con quien pasar un buen rato y poco más.
Después de una apasionada noche juntos, Joe cumple su promesa y llama a Avery por teléfono, pero ella no hace caso de sus numerosos mensajes.
Ambos se reencontrarán en una fiesta de cumpleaños que ha organizado Avery, quien se dará cuenta de que tal vez su juicio sobre Joe ha sido precipitado y que en ese hombre hay más de lo que ella ha querido ver.
Aunque teme entregar de nuevo su corazón, Avery deberá decidir si vuelve a arriesgarse en el amor.

Hace dos años descubrí la serie Travis, de Lisa Kleypas y la devoré en un fin de semana.
Fueron tres libros que me hicieron palpitar cada capítulo y adorar cada una de las sensaciones que me transmitieron.
También, fue una serie que me presentó tres hombres encantadores y deseables al punto de querer volver a leer todos los libros nuevamente.
Quedaba pendiente la historia del menor de los Travis, Joe y tuve que esperar mucho tiempo, más eterna fue la espera para quienes leyeron las novelas en el momento en que fueron publicadas, pero el 2015 trajo entre sus novedades "La chica de los ojos color café", el cuarto y esperado libro de la serie.

Mis sensaciones

Una genial autora que muchas de nosotras adoramos, dijo una vez que la desilusión, no es otra cosa que la mala administración de las expectativas y fue una frase que me tatué en el alma.
La creadora de esa gran frase fue Beta Coqueta (Elisabet Benavent) y a la hora de sentarme a reseñar este libro, esas palabras cobraron protagonismo.
No voy a explayarme mucho en una reseña que tiene poco para decir y pocos deseos de repetirse, así que, yendo al resumen de mis sensaciones les diré que disfruté leer esta historia pero me desilusionó bastante.

El discurso

Uno de los puntos que elevan mi pulgar hacia arriba, es el estilo discursivo de Lisa Kleypas. Su pluma es adorable y la calidez de su trazo hace agradable la lectura.
Cuenta historias de amor con amor y eso me envolvió en un clima que invita a seguir leyendo con cierto disfrute.

El tema

Antes de introducirme en este punto, quiero aprovechar para hablar de la historia que la autora propone para esta cuarta entrega de la serie.
No voy a contarles de qué trata el libro, porque con la sinopsis ya es suficiente y es tan pequeño el libro que no les dejaría nada para descubrir.
Lo que sí quiero compartir con ustedes, es lo que sentí al observar el discurso sobre la historia narrada.
Como dije, el modo que tiene Kleypas para escribir sus historias es delicioso y eso es un punto que suma en esta reseña, pero lo que ella contó, fue la desilusión resultante de años esperando esta cuarta parte de la serie que tanto me había gustado.
Si, es una historia de amor linda, dulce y con emociones que captaron mi empatía, pero no sentí que estuviera a la altura de los tres libros que la preceden.
Los protagonistas de esta serie son los miembros de la familia Travis, que son acompañados por grandes mujeres para juntos construir una historia de amor que no podamos olvidar fácilmente.
Pues bien, creo que esto no se logró.
"La chica de los ojos color café" gira en torno de Avery y Joe es el catalizador para poder narrar una historia que toque los temas que a la autora le interesaba contar.
Es así, que durante toda la lectura, busqué el peso de la familia Travis, el rotundo encanto de Joe y una trama que tuviera los matices necesarios para formar parte de la serie con coherencia.
En cambio, este cuarto libro, parece una historia independiente, que quiere tener vuelo propio y no compartir estantería con los tres libros anteriores.
En cuanto a los temas que arroja esta novela, todos fueron de mi agrado y captaron mi interés, pero no era lo que yo esperaba para el cierre de "Los Travis".
Pero si leemos esto como una historia aislada, podemos descubrir a una protagonista que con sus inseguridades físicas y emocionales nos inspira a despojarnos de los miedos y abrazar la vida, el amor y los sueños.

Los personajes

Lo más lindo de las series, para mi al menos, es el esperado reencuentro con los protagonistas de las novelas anteriores.
En esta oportunidad, el encuentro con los otros Travis y sus parejas, me resultó lánguido. Quizás porque lo esperé mucho, tal vez porque los adoré, pero aquí no tuve todo lo que quería de ellos.
Pero confieso que si por mi fuera, me hubiera atragantado con mil capítulos de ellos. Los amo.
En cuanto a los protagonistas de este cuarto libro me resultaron agradables pero no alcanzaron la potencia que los "dueños" de una historia requieren.
Avery es una típica protagonista femenina, que lleva sobre sus espaldas el miedo a la decepción, de entregarse al amor y salir perdiendo.
En definitiva, representa a muchas de las heroínas que consumimos en tantos libros del género.
Con esto no la descalifico, para nada. Sentí por ella la misma empatía que me despertaron muchas otras.
Joe, por su parte, es un hombre adorable, que tenía mucho potencial en su carácter pero su personaje no tuvo el desarrollo necesario para que se pudiera lucir.
Su personaje juega para que el de Avery tenga un poco de brillo pero, insisto, la serie se trata de la familia Travis y hubiera querido más peso de este protagonista en la trama.

En resumen

Esperaba mucho de esta historia, porque fue mucho el tiempo que la autora se demoró en escribirla. Al final, como dice @Betacoqueta, la desilusión, no es otra cosa que una mala administración de las expectativas, pero acá, Lisa Kleypas hizo su parte.
Algo curioso, es que hasta la editorial publicó en un primer momento, una sinopsis de esta novela, que nada tenía que ver con su argumento. Quizás esa era la idea que Kelypas tenía en mente, y me resultó más tentadora. Quizás "La chica de los ojos color café", tenía otro destino, tal vez iba a ser otro libro independiente y a último momento, le pusieron el apellido Travis entre sus páginas. Esta teoría tendría más sentido.
Les recomiendo esta historia como una novela corta que narra una dulce historia entre dos personajes agradables, pero no mucho más.
No esperen nada de lo que encontraron en la serie Travis, aunque podrán espiar un poco sobre la vida de esos personajes que adoramos, y cómo siguió los años que pasaron desde que dejamos de leerlos.
Disfruté la lectura en el momento, pero no mucho más.