El Sáhara, 1890.
Cuando Beatriz Ayala vuelve en sí, después de estar a punto de morir en el desierto, tiene una sola idea en la cabeza: regresar a su hogar en España, del que fue brutalmente arrancada para ser vendida como esclava.
Nada ni nadie va a impedírselo. Ni siquiera Tahir Abdul-Azim, el poderoso líder tuareg que la ha salvado de las garras de la muerte, tan atractivo e imponente que despierta en ella un fulgurante deseo imposible de dominar.
Pero él no parece opinar lo mismo. Tahir vive para su pueblo, y está dispuesto a cualquier sacrificio por él. Sobre todo si ese sacrificio incluye hacerse cargo de una hermosa y testaruda mujer por la que se siente irremediablemente atraído. Consciente de que pertenecen a mundos totalmente opuestos, pero dispuesto a vencer su carácter obstinado para convertirse en el amo de toda su pasión, la acepta como huésped. Iniciarán así una aventura, en un paraje asolado por las luchas internas de poder y los efectos devastadores de la colonización, donde Beatriz será capaz de sortear toda clase de peligros, excepto uno: resistirse al oscuro embrujo del hombre que la protegerá con su vida, irrumpiendo con fuerza en su corazón.

Hace mucho que no me engancho con el género de romance histórico (seguramente porque tuve una época donde me los devoraba todos...) y en esta oportunidad encontré una lectura que me hizo disfrutar muchísimo el pequeño viaje en el tiempo.
Hace casi dos años, (cuando la chica que administra este blog tenía tiempo para armar un listado con los próximos lanzamientos editoriales... ¡Ejem!), me sedujo una sinopsis y me volví loca, primero esperando la publicación y luego tratando de conseguirlo en Argentina.
Se trataba de "La heredera" de Elena Garquin y lo recordé recién ahora, cuando llegó a mis manos otro libro de ella. (Por suerte ya conseguí el anterior también)
Quizás por eso, comencé esta lectura con mucho entusiasmo, porque nunca olvidé aquella sinopsis que me atrapó (no digo que el libro sea bueno... ¡Aún no lo leí!) y al leer de qué trataba Tuareg, volví a sentir ese entusiasmo.

Mis sensaciones

Hace mucho que no "Linkeo libros", pero con esta lectura no pude dejar de recordar "El árabe", aquel libro con el que Florencia Bonelli se inspiró para escribir "Lo que dicen tus ojos" y bueno... de ahí, Caballo de Fuego.
Me gustó mucho, aunque reconozco tener fascinación por el contexto en que transcurre la historia. Los Tuareg, son un pueblo bereber de tradición nómada del desierto del Sáhara, y es allí, donde Tahir y Beatriz construyen su historia de amor.

El discurso

Elena Garquin construyen el relato con las características clásicas del género, pero con voces discursivas descontracturadas.
De esta manera podemos llegar a sentir que la historia podría estar sucediendo en nuestro siglo. (así que las que escapan del género histórico pueden acercarse un poquito a esta reseña, vengan...)
Tahir y Beatriz hablan como nosotras, y lo mismo sucede con el resto de los personajes.
Eso facilita la lectura, haciendola más coloquial y liviana, equilibrando así el peso de la información histórica que la autora nos brinda.
Aclaro que ese punto no se hace pesado para nada, está fundido a la historia de una manera muy orgánica y agradable.
Si bien hubieron un par de tramos que me resultaron pesados, fueron brevísimos y valió la pena porque me condujeron a tramos de la historia que me cautivaron por completo.
Acción, romance, erotismo... este libro tiene un poco de todo y está perfectamente equilibrado en su justa medida.

El tema

Sin lugar a dudas el amor y la venganza son los ejes principales de esta historia, como también las diferencias culturales entre los protagonistas.
Beatriz es arrancada de sus tierras, de su gente y de su cultura, para ser vendida como esclava a un targuí sin escrúpulos.
Es otro targuí el que la rescata de una muerte segura y se enamora de ella perdidamente. Y cuando el corazón de Beatriz se encadena al de Tahir, ya nada podrá volver a ser igual.
El amor la divide para siempre. Por un lado, su gente y su cultura, esperándola y por el otro, el amor de su vida, el hombre que por ella, fue capaz de sacrificarlo todo.
(awwwwwww....)

Los personajes

Si bien la autora describe a Tahir como un semental irresistible, fueron sus sentimientos hacia Beatriz los que más me conmovieron.
Me enterneció ver como ese hombre duro y curtido por el desierto, intenta controlar los sentimientos y las emociones que "la extranjera" le despierta desde el primer día en que la vio.
Por su parte, Beatriz me entretuvo por su temperamento efervescente, aunque por momentos me terminó hartando.
Lo atractivo, fue leer los diálogos de esta pareja, que para amarse o para pelearse, chocaban sin frenos.
Los personajes secundarios, me dejaron una sensación muy agradable. Por más pequeña que haya sido su participación en la historia, cada uno de ellos me impactó. Por un gesto mínimo, un simple diálogo o una emoción, pero todos me sedujeron en su justa medida.

En resumen

Tuareg es una historia de amor hermosa. Me gustó cómo el meloso amor soñado se ve mezclado con momentos de acción y tensión (que por momentos me recordó a las sensaciones que me despertó Gaza), pero si tengo que encontrarle un defecto, es el manejo de los climas.
Algunos momentos tienen una resolución un tanto abrupta o con cierta pérdida de coherencia, pero son sutilezas.
Tampoco me gustó la escena final, que me resultó un tanto vulgar, pero ya eso es cuestión de gustos personales.
En general, esta novela es un buen viaje al pasado, a tierras lejanas, con culturas atractivas y un hombre que conmueve por el amor incondicional que siente por esa mujer que apareció en su vida para darla vuelta.
Con un poco de todo: amor, erotismo, humor, suspenso y tensión, esta historia les promete un entretenimiento efectivo, con momentos donde van a quedar atrapadas leyendo sin parar y con algunas pequeñas debilidades que pueden sacarlas de clima.
Lo que sin dudas tendrán, es una historia de amor muy bonita que vale la pena leer y en lineas generales van a disfrutar mucho.