Björn es un atractivo abogado a quien la vida siempre le ha sonreído. Es un hombre ardiente, alérgico al compromiso, pero al que le encanta disfrutar de la compañía femenina en sus juegos sexuales.
Melanie es una mujer de acción. Como piloto del ejército americano está acostumbrada a llevar una vida al límite, sin embargo, su principal misión es la de luchar como madre soltera por sacar adelante a su hija.

Cuando el destino los pone cara a cara, la tensión entre ellos se hace evidente… Pero lo que en un principio fue un encuentro hostil, poco a poco irá convirtiéndose en una atracción irrefrenable. ¿Conseguirán estos dos titanes llegar a entenderse?

¿Hace cuánto que estoy esperando este libro?
Las que visitan este espacio hace tiempo podrán recordar que a Björn lo espero desde que terminé de leer el primer libro de la trilogía "Pídeme lo que quieras".
Cuando llegó a mis manos "Sorpréndeme" comencé a leerlo con mucha ansiedad pero lamentablemente, a los pocos capítulos comencé a "patear" el libro y terminé obligándome a seguir leyendo hasta el final.
Pobre Björn... había tanto para escribir inspirándose en él y sin embargo el resultado de su libro fue una historieta más para adolescentes que para adultos.
¡Un pecado!

La historia

Cuando la trilogía “Pídeme lo que quieras” terminó, Megan Maxwell nos adelantó quién sería la mujer que sorprendería a Björn y cómo sería el vínculo entre ellos.
Como si de perros y gatos se tratara, la relación de la teniente Melanie Parker y el irresistible abogado Björn Hoffman comienza con más cruces que encuentros y en cada ocasión que encontraron, no dudaron en tirarse con misiles verbales.
Pero ya es conocido el dicho… “los que se pelean se aman” y no pasa mucho tiempo hasta que la tensión sexual entre ambos protagonistas los llevan por el camino del morbo y los juegos.
Hasta que los sentimientos toman protagonismo y Björn encuentra por fin a la mujer que lo sorprende hasta robarle el corazón.

Mis sensaciones

Me aburrí. Mucho. Muchísimo.
Esperé este libro desde antes de que Megan lo pensara.
Fui una fiel admiradora de Björn, un personaje que me sedujo desde el comienzo y en el que encontré tantas texturas y matices en su personalidad que me resultaba interesante y muy rico para ser protagonista de su propia historia.
Quiero decir, había mil historias posibles para que este morocho de ojos azules la protagonizara. Todas, mas interesantes que esta, que más que erótica, parece infantil.

El discurso

Esta vez, Megan Maxwell recurre a la tercera persona y es una voz omnisciente la que conduce el relato.
Esto nos permite, saber todo lo que sucede, abarcando no sólo la vida de los protagonistas, sino también la de Jud y Eric, que son dos personajes secundarios que en esta oportunidad no sólo están desaprovechados y deslucidos sino que pierden todo lo interesante que la autora construyó en el primer libro de la trilogía.
Los recursos que están presentes en todos los libros de Maxwell, también están presentes en este y en vez de resultarme un estilo personal, me resulta una repetición agotadora.

El tema

Si algo me resultó flojo es el tema del libro. Más allá de la parte erótica, que en esta oportunidad me resultó pesada, sobrecargada y nada original, el conflicto de la trama es muy debil.
Melanie decide ocultarle a Björn su profesión por miedo a que este la rechace y ese es todo el problema que hay entre ellos.
A ver.. tenemos a un tipazo, morboso, que gusta de los juegos de alto impacto y el conflicto de la pareja es que ella le mintió.
¡Genial!
Entonces, digo yo… dónde está lo interesante y original?
Hablando de originalidad, no puede faltar una niña que habla a media lengua, un recurso súper tierno que aparece en…. TODOS los libros de Maxwell y una mascota con nombre gracioso.

Los personajes

Antes de arrancar con los protagonistas, les cuento que ver a Jud y Eric tan domésticos me aburrió mucho. Los conocimos de otra manera y acá, sólo brillan por su espíritu de celestinos. Iceman se derritió y quedó convertido en un charquito.
Ahora vamos con los dueños de la historia.
Mel es un personaje carismático que no desagrada pero no me gustó que ya estuviera metida en el tema de los juegos sexuales que Björn practica.
En el final del tercer libro de Pídeme lo que quieras, al verla con tanto temperamento me resultó interesante ver como él podía llegar a introducirla en este mundo, pero en cambio me encontré con una protagonista más que experta en el tema.
Creo que dentro de estos libros, me gusta que el conflicto gire en torno a la trama erótica y no sobre temas que podemos encontrar en otros libros del género romántico.
Y él… ¡mi querido Björn!
Lo esperé tanto y fue tan pobre nuestro encuentro…
No puedo aceptar que un hombre de ese calibre termine aniñado por tantas peleas infantiles con la protagonista, asustado por una mascota y siendo maquillado por una nena de dos años.
La imagen de galán quedó por el piso.

En resumen

Para mi es uno más a mi lista de fiascos.
No es horrible, porque tiene momentos entretenidos como a los que Maxwell nos tiene acostumbradas, pero de todos es el que más me aburrió.
Lamentablemente, esta autora que adoré en los primeros libros que leí, ya no me resulta interesante y encuentro en sus libros tanta repetición que ya me resulta obscena.
Quería que en esta oportunidad Björn y Maxwell me sorprendieran pero solamente puedo rescatar el título de la novela.
Le pongo dos estrellas porque menos, me rompería el corazón. Yo amé a Björn desde el principio. Soy la "señora Hoffman" auténtica ... (risas), pero debo ser honesta, el libro bueno no es.
A las fanáticas enceguecidas de Maxwell, hagan la paz y no la guerra y desde ya les aviso, acá no hay lugar para los malos tratos. tengan calma, coherencia, objetividad y respeten el gusto ajeno.
Besos a todas!