Matilde y Eliah han vuelto a separarse. En el Congo, sus esperanzas de una vida juntos se desvanecieron al ritmo de los celos, las circunstancias hostiles y las bajezas.
Matilde, cirujana pediátrica, se refugia en su pasión: el trabajo humanitario que lleva a cabo para la organización Manos Que Curan. Su nuevo destino es la Franja de Gaza, el territorio más densamente poblado del mundo, donde la consigna diaria es sobrevivir. Eliah Al- Saud se impone olvidar a Matilde y acabar con la obsesión que lo ata a ella.
En Bagdad, por su parte, Saddam Hussein da los últimos retoques para alcanzar su sueño: convertir a Irak en una potencia nuclear. Y en esta carrera diabólica, Matilde y Eliah se convertirán en piezas clave, debiendo emplearse a fondo no sólo para evitar una catástrofe mundial sino también para salvar la propia vida.

¡Tardé en reseñar el último libro de esta trilogía magnífica! Supongo que inconscientemente era mi manera de no desprenderme de ella. ¡TE AMÉ TANTO CABALLO DE FUEGO!
Antes de comenzar la reseña, advierto que si no leyeron París y Congo, no sigan leyendo porque van a encontrar SPOILERS.
Ahora si, les voy a contar lo que sentí con este último libro de la trilogía, el más contundente y atrapante de los tres, donde todo lo que leímos antes cobra sentido y nos depara un viaje de acción, erotismo y romance INOLVIDABLE.

La historia

En Gaza la trama se torna mucho más emocionante de la trilogía Caballo de Fuego. Todas las semillas que Florencia Bonelli fue sembrando en los libros anteriores comienzan a dar frutos y todo cobra sentido.
Matilde se recupera de su herida física en el hospital, luego del ataque que sucedió en el Congo, pero su corazón sufre el dolor que ningún médico puede calmar. Eliah no está a su lado, anteriormente ella lo rechazó, diciéndole que no lo respetaba y ahora no sabe cómo borrar sus palabras. Pero lo más doloroso es no saber nada de Jêrome, su hijito adorado, el niño que eligió con el corazón.
Sintiendo que enloquecería si no hacía nada, decide aceptar otro destino para representar a Manos que curan. Gaza.
En un pequeño espacio donde el dolor y la guerra parece no encontrar fin, Matilde se dedica a curar para no pensar en los dos hombres que ama con locura y que ya no están a su lado.
Pero Eliah no puede dejarla librada a la suerte y en todo momento la mantiene vigilada por sus hombres, para protegerla del extraño hombre que la acecha.
Eso no es todo, como siempre, el caballo de fuego no da puntada sin hilo y viaja a Israel para cumplir un trabajo de La Mercure, y así estar más cerca de Matilde, pero antes debe resolver un asunto personal que le cambiará la vida a ambos.
Habían pasado meses sin verse, pero cuando el encuentro se produce, la carga emocional y erótica del mismo, está a la altura de esta trilogía. Creo que es el encuentro  mejor narrado que leí en mi vida. En Jerusalem, la pareja vive un fin de semana de amor y reconciliación que cura viejas heridas y que por primera vez les permite soñar un futuro juntos.
Antes Eliah debe emprender una misión de vida o muerte, un gesto de amor generoso y suicida que corta la respiración del lector.
Y al final del camino sólo queda un mensaje hermoso: los sueños se cumplen.

Mis sensaciones:

¿Qué puedo decir de esta trilogía que amo? Volví a leerla (ya van 3 lecturas) y siempre me duele terminarla. Esta historia que amo y voy a amar siempre, no deja de emocionarme…

Este tercer libro es el más intenso de todos y se caracteriza por tener de todo. En Paris, Florencia Bonelli nos presentó a la pareja y les regalo un tiempo de romance y seducción, en Congo, vimos a Matilde mostrando su valentía y su sensibilidad ocupándose y preocupándose por la gente del lugar, tan golpeada por la violencia y las guerras.
Ahora en Gaza veremos la grandeza de ambos personajes. Sus almas comulgan para hacer de este libro una obra completa, emocionante y atrapante de principio a fin.

La trilogía Caballo de Fuego cuenta una historia
sólida, enorme y soberbia.

Lo que más me gustó del trabajo que hizo la autora, es el cuidado en el detalle para narrar una historia increíblemente romántica, enmarcándola con hechos actuales y de gran connotación social.
Florencia Bonelli ha hecho un trabajo de investigación soberbio, donde no dejó detalle librado al azar y para mí como lectora, despertó una profunda admiración, al descubrir en su trabajo un compromiso con la calidad de su obra. 
Como autora consolidada podía entregarnos una trilogía más sencilla, con menos trabajo e igualmente entretenida, sin embargo, desplegó todo su talento, se superó a sí misma y creó una trama magnifica.

El tema

En esta trilogía encontramos dos temas principales. Por un lado la historia de amor entre Matilde y Eliah y por otro, el conflicto bélico que amenaza la paz mundial.
Ambos son importantes y se fueron tejiendo delicadamente a lo largo de cada libro, pero fundamentalmente es la profundidad del tratamiento de estos temas lo que vale la pena destacar. Nada en este libro es superficial y nos invita a explorar el dolor de la guerra, el odio, el amor y los valores humanos con una pluma que desprende amor hasta en la última letra que escribe.

El discurso

Es algo que quiero aprovechar para comentar en esta reseña. Estamos sujetas como lectoras a una compulsión editorial por lanzar trilogías y muchas de ellas no tienen sentido.
La trilogía Caballo de Fuego es un claro ejemplo de la división discursiva correcta.  Realmente en esta obra nos encontramos con los tres tramos de la historia bien distribuidos en tres etapas. El inicio o introducción en Paris, el nudo en Congo y un final cargado de adrenalina en Gaza.
No sobra nada en ninguno de los tomos y no hay un solo capítulo de relleno. Son más de 500 páginas en cada uno y cada una de ellas es una pieza fundamental para la trama.
Una trama que no defrauda, que nos deja llenas, pletóricas y agradecidas de haber tenido en nuestras manos, más de 1600 páginas de talento, creatividad, pasión, valores profundos y mucho amor.

Hablando de amor...

Algo que valoro mucho de los libros de Bonelli y de esta trilogía en particular es el valor que la autora le da al amor. No se trata solamente de una pareja de enamorados, no, en esta historia los sentimientos son valorados y se les brinda un tributo, en cada personaje, historia o emoción descripta.
Florencia nos habla de humanidad, de caridad, de ser mejores como personas. También nos habla del dolor, de la violencia absurda, del odio y la ambición que nos contamina y nos invita a perdonar, a vivir plenamente, a luchar por ser felices y lo más lindo de todo, a soñar sin límites.

Love of my life...

Pocas historias saben hablar de amores infinitos y eternos, sagrados e invensibles como lo es el vínculo entre Eliah y Matilde. 
Su historia es única desde el momento en que nacieron, o mucho antes, si tomamos en cuenta la historia previa narrada en "Lo que dicen tus ojos", en donde conocemos  a los padres de Eliah y Matilde.
Gracias a eso podemos decir que por algo se dan las cosas, y si el final de esa precuela hubiera sido otro, nunca hubiera nacido un Caballo de fuego.
Pero desde aquel encuentro en el vuelo rumbo a Paris, Matilde y Eliah cambiaron el rumbo de sus vidas. 
Eliah Al-Saudo era un hombre que lo tenía todo y vivía sin miedo a nada, porque todo lo que tenía no era importante y perderlo o no era sólo una cuestion de sueerte.
Con la aparición de Matilde, este Caballo de Fuego descubre el verdadero amor, que lo hace cambiar para siempre y la vida comienza a tener un valor diferente.
El amor magnético y poderoso de esta pareja los obliga a cambiar, a ser mejores y a luchar por tener una vida juntos, rodeada de un amor que pueda estar a la altura del sentimiento que los domina desde el primer día.
Nacieron para encontrarse, lucharon para estar juntos y construyeron el espacio para amarse hasta el último día. En tres libros, ni más ni menos, seremos testigos de una historia de amor soñada.

En Gaza veremos un nivel de acción impresionante. Florencia Bonelli no teme crear historias ni personajes y es así que descubrimos en la trama al mismísimo Sadam Husein, en un tramo del relato donde la adrenalina burbujea en nuestro cuerpo y literalmente, dejamos de respirar.
Es que los climas que construye Bonelli son sublimes y pasamos de estar en una terraza amando a nuestro compañero para terminar siendo perseguidos en el firmamento por aviones caza.
Cada escenario, cada emoción y cada situación, esta autora talentosísima, lo imprime en el papel con una calidad descriptiva impresionante.

Y así como tiene acción, Gaza tiene mucho erotismo. El encuentro entre Eliah y Matilde se hace esperar en este libro pero cuando sucede... ¡Explota todo! En cada libro Florencia va por más y en el final de esta historia volcó toda la emoción y pasión que podemos imaginar.
Siempre con delicadeza, con una pluma femenina y delicada que derrite, calienta y enamora sin caer en lo vulgar, ni por un segundo.

En resumen,

Me quedan mil cosas para decir de Gaza, pero no quiero aburrirlas más. Sólo puedo asegurarles que esta historia las va a enamorar y no la van a poder soltar.
Se van a encontrar con la emoción más pura, el amor más grande, el deseo más intenso y el dolor que emociona y conmueve y nos invita a superarnos.
No van a encontrar una historia liviana, pero si entretenida, adictiva y movilizante. 
Esta trilogía me llegó en un momento especial y me tocó el alma. 
Se las recomiendo infinitamente, porque es un himno al amor, a la paz y a ser mejores personas, luchando por lo que nos hará felices e invitándonos a vivir el amor y soñar sin límites porque si soñamos... sólo si soñamos, nuestros sueños se pueden cumplir.

¡Te amé Caballo de Fuego! Te amé...




Libros anteriores:

Caballo de Fuego - Congo #2
Caballo de Fuego París #1