Segundo libro de la serie Sacred Sins.
A diferencia de su hermana Grace, inconformista, bohemia y despreocupada, la vida de Kathleen no puede ser más gris y rutinaria. Atender la línea erótica no es para ella más que una fuente suplementaria de ingresos a la que no dedica ni un solo pensamiento una vez la llamada ha terminado.
Sin embargo, todo cambia cuando un usuario decide que Kathleen es la mujer de su vida y tiene que encontrarla cueste lo que cueste. La locura y el terror harán su entrada en la vida de Kathleen , destruyéndola. Devastada por el dolor, Grace se da cuenta de que ella se ha convertido en el siguiente objetivo y decide poner en marcha una osada trampa para sacar al asesino de su escondite. Necesitará la ayuda del detective Ed para protegerse de la mente desequilibrada -aunque brillante- de un psicópata cuyo afán de matar no se detiene ante nada? ni nadie.
¿Qué sucede cuando un usuario habitual de una línea erótica decide que tiene que encontrar a la mujer que atiende sus llamadas?


Hace poco reseñé “Polos opuestos” de Nora Roberts, el primer libro de la serie “Sacred sins”.
En aquel libro conocí a Ed Jackson, el policía compañero del protagonista, Ben Paris y lo adoré, quedándome con ganas de saber más de él.
En “Atrapada” Ed es el protagonista, junto a Grace y disfruté muchísimo el reencuentro con este policía que divide su vida entre perseguir a los malos y la vida sana. 

La historia

Comienza cuando Grace visita a su hermana Kathleen  que no está pasando un buen momento. Habiéndose separado de un marido poderoso que le niega la tenencia de su hijo, lucha para conseguir el dinero que le permita pelear la custodia del niño. Para eso trabaja como profesora de día y atendiendo una línea erótica por las noches. Si bien Grace no juzga a su hermana, se preocupa al verla tan triste y agotada, sumida en la dependencia a los tranquilizantes y cerrada a sus afectos.
Pero lo positivo de esa visita familiar es el vecino de Kathleen, Ed, un hombre fuera de serie que logra combinar su bondad con su dureza de un modo exquisito y con el que Grace empatiza automáticamente.
Hubiera sido muy breve el tiempo que podría compartir con el vecino de su hermana, al menos lo que durara su visita antes de volver a New York, pero un asesino serial que termina con la vida de las mujeres que trabajan en la línea erótica hacen que Grace se quede en la casa de su hermana más de lo previsto y Ed puede ser quien convierta esa visita en una estadía permanente.

Mis sensaciones

Me encanto esta novela que maneja equilibradamente el suspenso con el romance. Al igual que en Polos opuestos, la historia transcurre a principios de los años 80 y por suerte, volvemos a encontrarnos con sus protagonistas.
Ben y Tess se han casado y acompañan a Ed en su enamoramiento intenso y veloz.
Mientas restaura la casa que compró en “Polos opuestos”, conoce a la hermana de su vecina, Grace, una escritora de novelas de suspenso e intriga.
El enamoramiento fue a primera vista, pero un homicidio interrumpió su tiempo de conquista y pasó a ser por momentos policía y por momentos el hombre que le brinda contención y protección a Grace.

El discurso

Sigue las características propias del género pero hay dos detalles que marcan la diferencia con el primer libro de la serie.
Primero, la autora nos presenta a las víctimas con más detalle, generando nuestra empatía para con ellas y haciendo en algunos casos que su futuro sea más doloroso de afrontar por nosotros.
En segundo lugar, desde el primer momento sabemos quién es el asesino.

Los personajes

Son deliciosos. Ed es un hombre increíble. Enorme, serio, medido y protector, que por su aspecto físico brinda una imagen intimidante pero su corazón alberga una nobleza y bondad más grande que sus espaldas.
El típico policía queda desdibujado al conocer a este personaje que cuida su alimentación en detalle, no toma café y remodela la nueva casa con sus propias manos.
Grace también es fuera de serie. Chispeante, coherente, cálida y muy agradable, sorprende por no dar vueltas, por tirarse de cabeza a vivir como lo siente  y regalándonos momentos coherentes y lindos de atestiguar.

En resumen

Les recomiendo este libro. Si leyeron "Polos opuestos" y lo disfrutaron, este les va a encantar. Volverán a encontrarse con Ben y Tess y descubrirán cómo han sido las cosas entre ellos luego del final del primer libro de la serie. 
Pero también disfrutaran mucho más a Ed Jackson, un policía cariñoso, dulce que tiene un corazón tiernísimo recubierto en un cuerpo enorme, que inspira más respeto del necesario.
Una historia de amor que me encantó, con una protagonista femenina sin vueltas, fresca y espontánea que encuentra el amor en medio del dolor provocado por la locura de un asesino serial.
¡Me gustó!