En los días tranquilos del verano, una ola sofocante de calor se convierte en la más grande en la historia de Washington D.C. Pero el tiempo sale de las primeras páginas de los diarios cuando se encuentra muerta por estrangulación a una mujer joven. Junto a ella una nota pone: sus pecados han sido perdonados.
En poco tiempo le siguen dos víctimas y por ello todos los titulares hablan del asesino que han apodado como el sacerdote. Cuando la policía pide ayuda en su investigación a la renombrada psiquiatra Dra. Tess Court, ella plantea el inquietante retrato de una mente retorcida.
Al detective Ben Paris le importa un comino la mente del asesino pero lo que no puede olvidar es a Tess. Alto, moreno y atractivo, Ben tiene una reputación legendaria con las mujeres, pero la elegate Tess no reacciona ante él como el resto de mujeres que ha conocido; por eso encuentra ese desafío tan tentador.


La historia

Comienza con una serie de crímenes que unen a Ben Paris con Tess Court. Él es un policía de homicidios y ella una psiquiatra a la que el alcalde le solicita ayudar en el caso. Ambos están comprometidos con su trabajo y quieren detener al asesino apodado “El sacerdote”.
El mote se debe a que sus víctimas aparecen asesinadas con un amito, tipo de pañuelo que suelen usar los sacerdotes.
La interacción entre Tess y Ben no es fácil. Ellos son muy distintos y Ben guarda un profundo recelo para con los psiquiatras, pero la atracción entre ellos escapa al razonamiento y aunque quieren mantener distancia terminan envueltos en una relación sentimental que está enmarcada por una serie de crímenes a resolvery puesta a prueba por las diferencias que existen entre los personajes.
“Polos opuestos” es el título que define esta atrapante historia escrita por Nora Roberts, donde el suspenso domina el relato y la tensión es alivianada por un amor que crece irremediablemente.

Mis sensaciones


Nunca había leído nada de Nora Roberts pero la conocía por un ciclo de la señal HBO, que trasmitía la adaptación cinematográfica de sus libros. Obviamente me las devoré todas, que si mal no recuerdo fueron cuatro.
A las pocas páginas de haber empezado a leer “Polos opuestos” comprendí porque sus libros habían llegado a la televisión. Si bien son muchos los libros llevados al cine es mucho el trabajo de adaptación al que deben ser sujetos, sin embargo esta novela cuenta con la estructura perfectamente desarrollada del género de suspenso. Mientras uno pasa las páginas una película va corriendo en nuestro cerebro. Los tiempos, los climas, los personajes y sus acciones son magistralmente conducidos por la pluma de una autora que supo ganarse el reinado dentro del género.

El tema

El suspenso es el tema que domina el relato. Un hombre emocionalmente perturbado asesina mujeres para absolver los pecados de una mujer que fue importante en su vida y que no pudo ser perdonada.
Con un móvil emocional de por medio, la intervención de Tess Court es elemental en la trama y la atrocidad de sus crímenes son juzgados por la inquebrantable mirada de Ben Paris, el detective a cargo del caso, que si bien vive su vida al borde de los límites jamás se atrevería a cruzarlos.
Dos miradas opuestas intentan esclarecer el caso de “El sacerdote”, Tess desde el lado psicológico, apiadándose del alma atormentada que no puede contener el impulso que lo lleva a cometer los asesinatos y por el otro lado está Ben, un hombre al que no le importa lo que pase por la mente del criminal, sólo quiere detenerlo y que pague por sus delitos encerrado en una prisión.
Estas dos miradas opuestas son el delicioso condimento de la historia que resulta más interesante e irresistible cuando Ben y Tess se enamoran.

Los personajes

Están construidos con mucho cuidado y detalle, absolutamente todos, desde los protagonistas hasta los secundarios.
Centrándome en la pareja protagónica, debo decir que adoré el trabajo autoral que seleccionó los antagonismos justos y deliciosos puntos en común, logrando una pareja de opuestos complementarios que terminan ensamblándose como dos piezas de un rompecabezas.
Tess vive para su trabajo y por mostrarse fuerte e inquebrantable pero en el presente la somete a numerosas pruebas y la cercanía de Ben le permite bajar la guardia y asumir sus vulnerabilidades, sus temores y sus anhelos. Asume el miedo de sentirse enamorada de un hombre como el detective Paris pero lo enfrente y se permite por primera vez el cuidado y la contención del hombre que ama.
Por su parte Ben es un hombre duro, acostumbrado a la conquista y a las relaciones cortas pero al toparse con Tess debe enfrentarse a  sentimientos que nunca antes exploró. De los dos es el que más tarda en asumir lo que en verdad le está pasando y eso me hizo adorar al personaje, que en un momento bajo los brazos y entendió que había llegado a su vida una mujer que marcaba la diferencia.

Amor en suspenso…

Yo soy de esas que tiene que armar parejas en todas las películas. Lo necesito compulsivamente. Sea la película que sea, si no hay una historia de amor, me falta algo.
Esta historia, “Polos opuestos” es un buen ejemplo del suspenso con romance.
La historia de amor entre Ben y Tess me ENCANTÓ. De todas las historias románticas esta es diferente. Tiene sus propios tiempos y su propio lenguaje, y una autenticidad impactante. No se piden explicaciones, se aceptan diferentes y asumen la necesidad de estar juntos sin ninguna vuelta. Siendo una novela que se centra en el suspenso y el misterio a resolver, cada cruce entre Ben y Tess me derritió. Lo bueno y breve, dos veces bueno y los amé hasta el final.
Al principio la relación tiene momentos ásperos y Ben tiene actitudes que se quedan atragantadas como si de arena en la garganta se tratara pero como todo hombre que vale la pena, tarda un poco, pero se rinde. Y lo que me sorprendió es como la autora no se detuvo en estas asperezas. La historia de amor entre los protagonistas sigue su curso, fluye como un caudal de agua que no tiene contención… ¡Y lo que tenga que ser, será!

En resumen,

“Polos opuestos” es una buena historia de suspenso que alberga una historia de amor bonita, seductora y deliciosa que se disfruta relajadamente, con la misma fluidez con la que los personajes la transitan.
A los que disfrutan del género, aquí tienen una historia muy bien contada por Nora Roberts, que inauguró con este título la serie “Sacred Sins” cuyo segundo libro se llama “Atrapada” y es protagonizado por Ed, el amigo y compañero de Ben.