En un rincón remoto de la Patagonia Argentina, un hombre se oculta del mundo y, sobre todo, de su pasado. Newen Cayuki, por cuyas venas corre la sangre de los bravos indios tehuelche, sabe que los dioses le han
negado todo, incluido el amor. Pero no imaginò nunca que la maldición tomaría la forma de una hermosa mujer blanca, ni que su encarnizada lucha contra ella acabaría en la derrota más dulce, la de la rendición
por amor.
Cordelia no tiene otro propósito, al llegar a ese lugar en el fin del mundo, que ayudar a su querido hermano gemelo. Llevada por su audacia, pensó que la misión sería fácil, pero no contaba con la presencia
imponente de aquel bárbaro que la intimida, la repudia y parece odiarla por alguna oscura razón. Sólo la magia ancestral de los antiguos, bajo la sombra de las alas del cóndor de los Andes, podría desenredar la
maraña de los sentimientos que ata los corazones.

Gloria V. Casañas es una autora argentina contemporánea de Florencia Bonelli y muy recomendada por ella. Como Bonelli es una de mis autoras preferidas, no dudé en comprar “En alas de la seducción”, una novela en la que Casañas nos invita a conocer el sur argentino.

La historia

Comienza en 1991, en la zona mesopotámica del país, cuando en un paseo a caballo, el peón del campo, seducido por la mujercita bien de la familia, la besa. Ella, lo desprecia hiriendo su orgullo y en una discusión las cosas se salen de control y ella cae por un barranco. El joven huye dejando el cuerpo inerte, escapando de la condena que caería sobre él si lo descubrieran.
Un salto en el tiempo nos sitúa en la Patagonia argentina, donde Newen Cayuki es  el guarda parques, que vive en solitario, entre las montañas con la única compañía de su perro Dashe.
El herido espíritu de Newen escapa del amor que cree no merecer, culpándose de aquella muerte ocurrida en Entre Ríos.
Cordelia, una joven de buena familia que sólo quiere ayudar a su hermano mellizo, un muchacho que pareciera no tener rumbo y que decidió apuntarse como ayudante de guarda parques. 
Cuando debe presentarse a su nuevo trabajo, un ataque de asma lo deja débil, incapaz de enfrentar las inclemencias climáticas del sur. Así es que la audaz Cordelia, diseña un plan que, en principio, parecía muy sencillo. 
Haciéndose pasar por su hermano, camuflando su femeneidad con ropas grandes y un gorro, se presenta para en la montaña para comenzar su trabajo.
Lo que Cordelia no tenía en sus planes era toparse con el ermitaño y apático Newen, que acostumbrado a la soledad, no le hizo nada fácil su estadía.
Ellos pertenecen a dos mundos distintos. Ella es blanca, él tiene sangre tehuelche en sus venas, sin embargo, la magia los envuelve y entre ellos nace un vínculo invencible que cambiará el destino de ambos.

Mis sensaciones

Gloria Casañas en este libro ha pincelado poco a poco, en cada página, uno de los paisajes más hermosos de la Argentina.
Me atrevería a decir que el escenario natural donde transcurre la historia, es un personaje más dentro de la historia.
Con una pluma delicada y muy sólida en las descripciones, la autora activa cada uno de nuestros sentidos, llevándonos de viaje por la Patagonia.

Narrada en tercera persona, esta novela evita los lugares comunes del género y defiende sus propios tiempos.
Con un conflicto simple, previsible y en un punto inverosímil, el discurso se apoya en el gran poder de descripción que domina la autora.
Gracias a un trabajo de investigación profundo, Casañas explora la historia de los aborígenes originales de las tierras patagónicas, discursando sobre sus costumbres y creencias.

En esta novela, se viven,  huelen y sienten los escenarios naturales tan bien logrados por la escritora argentina.
La historia tiene un desarrollo demasiado lento para mi gusto, con poca acción de los personajes y mucha presencia de la ya mencionada descripción.
Sin embargo, uno no deja de esperar esa acción y acompaña a los personajes en cada tramo de la historia.
La autora mantiene al lector esperando el progreso de una historia de amor que es demorada más de la cuenta, quitándole ritmo al relato, pero cuando llegan los momentos tan esperados, las escenas resultan bien logradas.
Con un nuevo estilo para narrar historias de amor, esta autora argentina aporta frescura y delicadeza al relato, brindando algo más que un romance, en la pluma de Casañas hay historia, cultura y escenarios magníficamente representados.

En resumen:

Si leer es un viaje, “En alas de la seducción” es el pasaje a la Patagonia. En cambio, para las que sufrirán la lentitud con la que se desarrolla esta historia de amor, les sugiero pasar de este libro.
Gloria V. Casañas rescata el romance clásico, con una narrativa dulce, pura y hasta inocente, a la que hay que tenerle más paciencia que a las que intercambian mails en sus páginas o nos presentan alguna canción de moda a través de sus personajes. Lo que sí van a encontrar es una pluma de una calidad admirable.
No es un libro para mi. La historia es buena, entretiene y el trabajo autoral es brillante pero para mi gusto, absolutamente personal,  la acción es muy lenta.
Lo recomiendo para quienes desean deleitarse con un viaje imaginario por uno de los lugares más hermosos del mundo. Gloria los lleva de la mano por cada rincón de la Patagonia.