El día que dejó de nevar en Alaska - Alice Kellen

by - 10/30/2017

Un chico con el corazón de hielo.
Una chica que huye de sí misma.
Dos destinos que se cruzan.
Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás.
Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.
La nieve empieza a derretirse.
Y todo encaja




Hacía mucho que no sentía emociones tan lindas leyendo un libro.
Por eso quiero empezar esta reseña, recomendándoles que lean esta historia sin buscar mucha información. Les aseguro que no la necesitan. (¿basta con mi palabra?)
Por si aún no las convencí, cuando llegó la última página sentí que me estaban quitando algo lindo. Una historia placentera que me mantuvo atrapadísima desde el principio hasta el final.

El discurso

Al principio el discurso desconcierta un poco.
La autora intercala la historia del presente, con capítulos que narran los pasajes de un diario íntimo. Para serles sincera, las primeras páginas, no presté mucha atención a las palabras de ese diario y di por sentado que pertenecía a la protagonista. Hasta que reparé la firma al final del relato y una tal Annie apareció en la historia. Descubrir quién es ella, también es parte de la historia, así que estén atentas.
La pluma de esta autora es deliciosa. Describe cada una de las escenas con muchísimos detalles y eso nos permite sentirnos adentro de la historia. Con su estilo narrativo, Alice Kellen hace que sientas todo a cada tramo del relato, tocando tus emociones y vibrando con la de los personajes.
Además, la historia es perfecta. La autora supo construir un cuento que transcurre con el pulso justo y al final, nos quedamos con la sensación de haber sido testigos de una historia de amor preciosa.
Lo más original del discurso es el escenario que se eligió para que transcurra el relato y Kellen no se conforma solamente con ubicar en Alaska a los protagonistas.
Por el contrario, nos describe y enseña cómo es vivir en ese estado y nos introduce a la cultura inuit hasta hacernos sentir que podemos oler la nieve.
El mundo del mushing y el canicross son otro ingrediente que aporta atractivo a la historia y termina siendo el puente para que Nilak y Heather lleguen a conocerse.
"El día que dejó de nevar en Alaska" está llena de condimentos que agitan al lector en cada capítulo y nos despierta la curiosidad con información que nos entretiene hasta dejarnos llenos.

Los personajes

La autora sacó su barita mágica y logro que me enamorara de todos y cada uno de los personajes que aparecen en esta historia.
Heather nunca podría irse de Alaska siendo la misma chica que llegó empujando una maleta. Es una chica que se siente rota y eligió el lugar más lejano para intentar encontrar todas sus partes sanas.
Nilak en cambio, se encuentra en el sitio más frío para congelar allí su dolor y desde el principio resulta ser un personaje que seduce por su hermetismo y dureza.
Pero Heather lo cambia todo cuando cae encima de Nilak como un copo de nieve. Inquieta, movediza, curiosa, insistente y vivaz.
Él resiste, como si fuera una tormenta de nieve que hay que superar, pero  ella tiene tan pocos filtros, tantas emociones contenidas y tantas ganas de llegar a él, que termina derritiéndolo todo.
Amé a los dos personajes por igual, pero me sorprendió gratamente la protagonista femenina. Es la primera en admitir su deseo y manifestar sus anhelos y frustraciones. Es una chica que no se rinde y que está luchando por enmendar el pasado.
Imperfecta, humana, transparente, directa y tierna. Así es Heather y es imposible no sentir empatía por ella. Como también es inevitable y Nilak puede dar fe de todo lo que luchó para esquivarla.

Lo que más me conmovió de esta historia es que tanto Nilak como Heather están rotos y encuentran en el otro, el bálsamo para curar sus heridas. Poco a poco, entablan un vínculo que es enternecedor y está lleno de amor. Con pequeños gestos que van creciendo, con presencias que sobreviven al impulso primario de escapar, con el dolor que implica salir de la zona más cómoda y segura.

El resto de los personajes son adorables. Mi preferido es Caos, el perro que se enamora de Heather a primera vista. Seth y Sialuk aportan ese abrigo que es la amistad, mientras que John me recordó tanto a mi papá que no pude evitar amarlo hasta sentir que se me salía el corazón.
Y al final... él rompió mi dique de contención y leí los últimos capítulos con la vista empañada por la emoción. ¡Te amo, John! Siempre.

En resumen

Un día dejó de nevar en Alaska porque llegó el sol. ¡Siqiniq!
Alice Kellen creo una historia de amor de esas que conmueven y llenan de dulzura el alma. La dotó de sentimientos crudos, de gente herida inevitablemente y que sobrevive con su pena a cuestas.
De seres que a pesar de todo creen, y que con mucho miedo deciden tomar coraje y volver a armarse.
Como siempre digo, volver a amar no es otra cosa que elegir merecer ser feliz.
Gracias por este libro, que me regaló todas las emociones que se necesitan sentir... ¡Lo amé!

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3 comentarios

  1. Hola Gaby, nuevamente coincidimos.... jajaja, me encanto el libro , empezando por la cubierta ,la historia , el escenario , los personajes , muy, muy , lindo.
    Tu reseña lo resume todo como siempre , GENIAL.
    Besos...
    P/D: Me hizo muy feliz que te gustara Meretrice.

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  2. Hola!!
    He leído diversas y opuestas opiniones de esta novela. a mí no me llama especialmente pero me alegro de que lo hayas disfrutado
    Un besote

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  3. Hola!! Leí tu recomendación y este finde cayó, me gustó y emocionó a partes iguales, gracias por la reseña!

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