La magia de ser nosotros - Elisabet Benavent

5/01/2017


Sofía había creído que, después de todo lo vivido con Héctor, con lo mucho que se resistieron y lo dulce que fue dejarse llevar, todo estaba claro. Iban a empezar una vida juntos pero... la magia parecía haberse desvanecido.
Una Sofía resignada y un Héctor devastado deben enfrentarse a la normalidad de nuevo, sin aquello que habían encontrado en el otro y que los hacía brillar.
Es hora de aceptar los errores, asumir las consecuencias y emprender un viaje quizá en busca de respuestas..., quizá en busca del final de una historia que dio sentido a lo que algunos llaman destino, pero nadie de debería subestimar el poder de la magia.

Eran las nueve de la noche cuando llegué a la estación de tren. El día había sido tibio como el de esos otoños vintage y perfectos. La jornada laboral, una locura sin pausas pero a las nueve de la noche, en la estación de Urquiza, todos aguardábamos la llegada del tren palpitando el regreso a casa.
Algunos se lamían la cena que los estaba esperando, otros la ducha caliente y otros pensaban de qué prenda se despojarían primero. Me apunté al equipo de zapatos voladores y pantuflas ridículas que anhelan nuestra llegada y con ese pensamiento mi cola de perro imaginaria se movió de un lado a otro.
Miré mi reloj y faltaban veinte minutos para que el tren llegara a la estación. En otro momento, me hubiera felicitado por tener siempre el Kindle en la cartera, pero ese día lo saqué con manos de plomo.
Mis ojos siguieron la hilera de palabras que formaban el primer párrafo y rápidamente pasé de página. Y otra más...
En ese momento un viento potente nos sorprendió a todos y levanté la vista para ver como todos se cubrían el pecho cerrando abrigos de media estación que perdían la batalla ante el sorpresivo capricho de la naturaleza.
Intenté volver a mi lectura, pero era más entretenido mirar el andén y su gente. Me detuve en esas imagines casuales que los pasajeros me regalaban y cuando recordé que tenía un libro por terminar me desanimé.
Volví a mi lectura frustrada, porque el recreo y el entretenimiento estaba en otro lado.
Tres páginas después necesité espiar el andén otra vez y mis ojos se encontraron con una chica que intentaba protegerse del viento frío abrazándose a si misma.
Me la quedé mirando atentamente y pensé que una remera tan corta y una chaqueta de cuero que no le llegaba a la cintura habían sido su peor elección en el día.
Y cuando se agachó para sacar de su mochila una pashmina que le abrigaría el cuello, mis ojos se clavaron en un tatuaje que asomó desde la parte más baja de su cintura:

Donde no hay amor no te demores
Cerré el Kindle y lo abandoné en mi cartera al tiempo que subí el cuello de mi chaqueta y me prendí un cigarro para esperar el tren de la manera más placentera y entrenida que tenía a mano: el andén azotado por el viento.

Mis sensaciones

Antes de la noche ventosa hubiera escrito otra cosa sobre mis sensaciones durante la lectura de "La magia de ser nosotros", no sé muy bien qué, y eso era algo que me preguntaba durante los primeros capítulos.
Pensaba que tal vez podría hablar de cómo el primer libro de esta bilogía me había anunciado lo que pasaría en su continuación (Y lo expresé en la reseña que está ACÁ)
También pensé que quizás podría explicar punto por punto toda la magia que le faltó a esta historia o podría decir todo lo que busco en un libro de Benavent y desde hace un tiempo no encuentro.
Pero me llegó el viento, levanté la vista y lo más aburrido de la cotidianidad resultó ser un rescate, una opción más tentadora que la lectura que tenía en mis manos.
Y cuando me obligué a seguir leyendo, las páginas de "La magia de ser nosotros" me mostraron el camino de esta reseña porque Benavent citó a Frida Khalo con la misma frase que esa desconocida llevaba tatuada en su piel...
"Donde no hay amor, no te demores"

El discurso

La construcción del relato no suele variar mucho entre un primer libro y su continuación, así que en esta segunda parte, la pluma de Benavent mantiene el mismo estilo que en el anterior.
No hay nada nuevo, pero si una profundización del clima con el que se tejió "La magia de ser Sofía". No es más de lo mismo, pero es lo mismo en mayor intensidad.
En sus últimas obras Elísabet Benavent se toma mucho tiempo para desarrollar una idea, para imprimir una emoción o transmitir un sentimiento. Bucea entre palabras, conceptos, citas ajenas y análisis propios hasta llegar a lo que quiere expresar.
Y para mi, resultó pesado aunque el resultado de su hallazgo me termine gustando o me resulte interesante.
"La magia de ser nosotros" evoca las frases de filósofos y artistas hasta abusar de ese recurso y extiende un conflicto hasta quitarle el ritmo.
Otra característica del discurso, que en lo personal, no me gustó, es la constante anticipación del conflicto.
En cada oportunidad que la autora encontró, nos advierte que algo malo va a suceder, que sobre lo ya roto o en pleno intento de reconstrucción, algo se romperá más. Es un recurso y en algunos casos puede ser efectivo, pero de todos modos, es una opción que los autores tienen para desarrollar su trama.
A mi no me gusta. Me quita el disfrute del presente, me arruina lo bueno que se puede estar construyendo en esa parte del relato y me genera una desalentadora anticipación.
Para redondear, el discurso de esta historia tiene para mi gusto una mala gestión de los recursos narrativos y una elección estilística que me aleja de la historia convirtiéndola en una tarea pesada y no en un entretenimiento.

Los personajes

En esta parte de la historia, me gustó encontrarme con un Héctor más maduro y seguro. En cambio fue Sofía la que me frustró hasta el cansancio.
Si bien nunca me voló la cabeza su personaje, en este libro me encontré con una personalidad tan infantil que me resultaba ridícula.
Si la tengo que definir entre amigas diría que es una hincha pelotas para medalla olímpica y Héctor, en consecuencia, el tipo con más paciencia del planeta.
Sofía se transforma en una neurótica a medida que escava y escava en las reflexiones, razones y dudas que le dejó el final de su relación.
Y a veces no hay que cavar tanto. A veces hay que conformarse con lo que apareció en el primer montoncito de tierra removido.
Pero no, ella sigue, sigue y sigue hasta enredarse en la gestación de un conflicto innecesario.
Me hartó como se hubiera hartado cualquier hombre. Pero Héctor creía en la magia (¡?) y debe ser por eso que se quedó.

En resumen

Al amor es fácil de confundirlo con obsesión, hasta que uno se pregunta: ¿Qué es lo que me gusta de ese amor? o ¿Qué me hace bien de esto?
Y en este libro me pregunté todo el tiempo qué era lo que les gustaba del otro. ¿Dónde estaba la magia de su encuentro?
"La magia de ser nosotros" me mostró lo peor de ambos, la pulseada para que un amor resulte, con mucho de fuerza y con pocos motivos.
Yo no lo vi... y eso en una historia de amor es letal.
Las autoras pueden caer en los amores obsesivos, como esa adolescente que cree haber encontrado a su príncipe azul luego de un verano y cree que el mundo sin él no es una opción.
Es que las autoras visualizan una pareja ideal y la tienen que llevar hasta el final. Lo hacen todas y ese es su trabajo, pero acá se transitó por un nudo que le quitó todos los motivos para que el final sea amor y en su lugar se parezca más a la terquedad.

En un margen de esta reseña diré que el epílogo me resultó ridículo y en esa reunión de personajes Benavent, sólo encontré que la historia de Sofía y Héctor tuvo tan poco magia que necesitó invitar a su final a todos los cómplices que pudo encontrar.
"Donde no hay amor, no te demores", dijo Frida Khalo. También la citó Benavent y yo tendría que haber cerrado el libro en ese instante.
Porque donde no hay magia, tampoco hay que quedarse.



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12 comentarios

  1. Hola Gaby!!Estoy totalmente de acuerdo con vos.Me costó un montón terminar este libro,no me gustó.Llegó un momento q quise sacudir a Sofía para que terminara de una vez con ese histerqueo....

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    1. qué lindo leerte, Mariana.
      Me siento menos abandonada en este andén... ♥
      Besotes!

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  2. Doble mérito porque encontraste un arte increíble para decir que el libro no te gusto nada... A mi tampoco, lástima... será el proximo.. Beso!

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  3. Hola Gaby, estaba esperando muchísimo esta reseña y de verdad me encanta. Me gustó el primer libro, no me mató, pero me gusto, me chocaba Oliver en la primera parte pero para mí fue lo que rescato la segunda, era lo único que esperaba que llegara porque quería saber de su historia. Creo que más que nunca estoy de acuerdo con tu reseña; esa parte de anticipar el conflicto me chocó, es como si te estuvieras comiendo algo y alguien te repitiera constantemente que te vas a indigestar, pues así no hay quien disfrute. Me parece que fue una historia que se podía contar en una sola entrega y que se están repitiendo muchos recursos en sus historias como el que todos se tengan que ir de viaje a algún lugar maravilloso. Me parece que el conflicto en esta segunda parte fue muy forzado, para mi era casi un capricho, como si quisiera problemas ¡Mujer que esperas por Dios! de eso que cuando no tienes problemas necesitas inventártelos porque te gusta sufrir. La verdad me costo terminarlo y ha sido el único libro de Beta con el que he sentido esto, y gracias a Dios alguien al que no le gustó el epilogo, yo lo deteste, si lo que quería era crear magia para mi le resto, es como ver el making of de una película, como que ves los efectos especiales detrás de todo y le resta encanto. A pesar de todo espero leerla y encontrarme con las cosas que me han encantado de esta escritora. Me encantó el inicio de tu reseña, definitivamente cuando una historia no te atrapa todo es un elemento distractor y tu lo describes muy bonito. Un abrazote

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    1. Mi querida!!!
      Te abrazo a la distancia... ya nos sucederán otras cosas con los libros.
      Pero seguimos coincidiendo hasta en las frustraciones!
      Aún nos queda SEP con el invicto!
      Besos enormes!"!!!!

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  4. Cuando terminé la bilogía de Sofia sentí un cúmulo de sensaciones todas desordenadas; tu reseña es clara y lograste, como siempre, poner con sencillez eso que me pasó. Me pregunto cuál es el trabajo de una editora; creo que en algún lugar leí de la misma Elísabeth que este libro mutó radicalmente de la historia original y fue una decisión compartida con su editora. Por qué digo esto? Pues lo primero que sentí que con el primer libro hubiese bastado; es más, en el segundo libro hay algo forzado, todo es exagerado, hasta ridículo, los personajes se pierden, se diluyen o mutan en algo inentendible...qué papel juega Abel o su compañero de piso que lo presenta con detalle al principio. Y Lucía? Dios Lucía era para lucirse, porque todas fuimos Lucía alguna vez... el triángulo era la historia. No le veo a mi Benavent en esta bilogía. Me hizo acordar a nuestra Valeria en crisis por escribir un nuevo libro... Pero lo voy a decir claro y sin remordimiento: puedo entender que este libro no me haya gustado, pero siempre he dicho que es una autora que siento me respeta como lectora; por eso NO entiendo ese bendito epílogo final con una Alejandría lleno de los personajes de betacoqueta, no me gustó, fue horrible, infantil, sin sentido.... Horrible! Pero sigo considerándola una tremenda escritora y sé que ante esto su siguiente libro nos dejará sin aliento.

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    1. Hola Mariela
      Gracias por tus palabras!
      Si, leí lo mismo en sus notas finales y me pregunté qué habría pasado si dejaba la versión original... porque esta no me gusto en nada.
      Como vos decís, es una escritora excelente y amo sus reflexiones. Pero el camino del escritor tiene mucho de estilo, de climas, de duende... y acá algo de todo eso, se perdió.
      Quizás es el camino por donde quiere ir, pero no es lo que yo quiero leer.
      La extraño!
      Besos y muchas gracias por tu comentario. :)

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  5. Espero ansiosa, siempre, los libros de Benavent. Disfruté muchísimo con la lectura de la mayoría de sus historias, aunque debo reconocer que Horizonte Martina y Mi Isla no me gustaron tanto como las anteriores.
    Respecto a esta historia de Sofía, coincido totalmente con lo expresado en la reseña.
    Gracias por este blog!!!

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    1. Hola!
      De nada... gracias a vos!
      coincido con vos. De Martina nada de nada. Mi isla en cambio me tocó algunos puntos pero ya se veía esto del conflicto donde no lo hay...
      Y llegamos a esto!
      Besos enormes!

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  6. Hola Gaby!
    Tiene mas magia tu reseña que el libro, lo digo enserio, que bonita que te quedo esa primera parte de la reseña.
    Del libro no digo nada, ya tu lo dijiste todo, estoy a hundred percent de acuerdo contigo; y es una lástima.

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  7. Hola!!
    Todavía no he leído nada de esta autora, no sé, pero me da la sensación de que no escribe historias que me puedan gustar. Pero algún día tengo que leer alguna de sus novelas... pese a que estoy totalmente en contra de alargar tanto las nvoelas. En serio no se puede centrar en una entrega? No sé
    Gracias por esta reseña tan sincera, se agradece
    Un besote

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