A pesar de las discusiones que provocan sus diferentes caracteres, el empresario Eric Zimmerman y Judith Flores siguen tan enamorados como el día en que sus miradas se cruzaron por primera vez. Juntos han formado una preciosa familia a la que adoran y por la que son capaces de hacer cualquier cosa. Flyn, aquel niño al que Judith conoció al llegar a Múnich, se ha convertido en un adolescente, y tal como les ocurre a la mayoría de los jóvenes, su vida se complica y afecta a todos los que conforman su entorno. El abogado Björn y la exteniente Mel continúan con su bonita historia de amor junto a la pinsesa Sami. Sin duda, la convivencia les ha beneficiado mucho. Pero hay algo que Björn no consigue de Mel: que se case con él. Las relaciones de las dos parejas van viento en popa. Se quieren, se respetan, nada parece fuera de lugar, hasta que de repente, personas y sorpresas del pasado irrumpen en sus vidas y lo ponen todo patas arriba. ¿Serán capaces de superar este giro inesperado? ¿Podrá con todo el amor que se profesan?; o, por el contario, ¿cambiarán sus sentimientos para siempre? Si quieres averiguarlo, no te pierdas Pídeme lo que quieras y yo te lo daré, la esperadísima novela de Megan Maxwell más morbosa, erótica y sensual.

Cuando se anunció el lanzamiento de esta CUARTA parte de la historia protagonizada por Eric Y Judith, quise darme un martillazo en la cabeza. 
¿Cuánto más se puede desgastar una historia? ¿Dónde está el final? Porque ya tuvimos dos... ¡Ahora tres!
La verdad es que no tenía ganas de leerlo. Lo hice porque muchas de mis lectoras estaban esperando una reseña sobre esta historia y decidí tomármelo con humor. A veces, criticar con gusto es estímulante y leer sabiendo que no va a ser un libro bueno me libera de las expectativas.

El libro no es bueno. La historia no es interesante. No suma para nada leerlo. Esa es la conclusión que tuve desde el principio y hasta el final. 
Mejor dicho, casi hasta el final, porque en las últimas páginas pude encontrar algo que me gustó: pude recordar el primer libro.

Mis sensaciones

Si tengo que describir lo que sentí durante el 90% de la lectura, lo haría gráficamente: rodando los ojos.
Me resultaba increíble estar leyendo lo que Maxwell había escrito. ¡¡¡Lo que una editorial había decidido publicar!!!
Lo que mucha gente va a devorar, aplaudir y comprar. Porque se sabe que hay seguidoras de la serie que ENCEGUECIDAS celebran todo lo que se publica de esta serie.
Porque en este punto, no es justo criticar solamente a la autora. Son tres patas las que tiene esta mesa: el que escribe, el que edita y el que compra.

Pero voy a comenzar por el final, para luego profundizar en lo que me resultó mediocre.
¿El dulce antes de lo amargo? No tan dulce. No pidan tanto.

Un final con sabor a comienzo

(No es un spoiler)
Mientras leía esta cuarta parte, pensé en lo que había sentido al leer la primera.
Me había gustado mucho. Me había sorprendido y resultado original. "Pídeme lo que quieras" fue osada, erótica y controversial.
Pero en la segunda parte la novedad se diluyó y perdió impacto. En la tercera, todo se volvió una comedia y en la cuarta, la cotidianeidad gobernó el relato.
¿Dónde quedó el erotismo y la osadía?
No lo sé, porque en este libro no hay nada de eso.
Pero al final del libro, pareciera que Maxwell recordó el comienzo de esta historia. Si fue así, no sé cómo siguió adelante con la publicación de esta cuarta entrega, pero al menos, quizás en un gesto melancólico, rindió un homenaje al génesis de esta trama que tanto admiré en su momento.
Fue lindo volver a recordar cómo Eric y Jud se conocieron, aunque sólo sirvió para reafirmar que hace muchos libros la historia se autodestruyó.

El discurso

Dudé mucho a la hora de clasificar esta historia porque de erótica no tiene nada. Quería ponerla como Chick-lit, porque no es otra cosa que una comedia de situación, con escenas eróticas de dudoso gusto.
El erotismo estuvo ausente para mi gusto y la vulgaridad inundó las páginas pero además, el conflicto erótico estaba muerto.
Pero me mantuve en la categoría que la editorial decidió porque al menos el primer libro así lo fue. (Para que quede en la misma familia, digamos)

"Pídeme lo que quieras" comenzó con un tema central sólido y fuerte, que perdió sentido cuando la pareja comenzó a vivir feliz mientras comían perdices.
Esto no me sorprende, es lógico que resuelto el conflicto se termine esa ecuación. Lo que debería suceder es que cuando el final feliz llega, se termine para siempre la historia o suceden cosas como estas:
"Pídeme lo que quieras y yo te lo daré", no es otra cosa que un compilado de escenas domésticas y situaciones aisladas que abordan al lector por todos los costados.
Los libros anteriores, tuvieron un promedio de 400 páginas para desarrollar la trama y en esta cuarta entrega, la autora utilizó casi el doble. (720 páginas)
Me resultó muy pesado, un discurso tan extenso, recargado de repeticiones y con tantos temas abiertos al mismo tiempo.
Claramente, para rellenar 720 páginas, la autora necesitó muchos hilos argumentales, pero ¿Se justifica? No.
El que mucho abarca, poco aprieta y considero que un tema central, sólido y con buen desarrollo hubiera tenido más impacto.
En cambio esta propuesta abre tantas puertas que la atención se escapa por ellas.

La pluma de Maxwell no logra imprimirle erotismo al relato y cae en sus muletillas de siempre.
Si bien esta vez se cuidó de "hiperventilar" hasta el desmayo o de tener "calor" hasta quemarse, agotó el "me mira... me mira... me mira..." hasta llevarlo a la ridiculez.
Otra característica de su discurso es el compilado de canciones que inundan cada capítulo y la poca originalidad de las mismas.
Un punto a favor se lo lleva Raquel, que en DOS oportunidades me hizo reír estrepitosamente, aunque es un personaje que me resulta aburrido.

El tema

¿El? ¡Los!
En sus marcas, listas... ¡Ya!:
La adolescencia de Flyn y todos sus problemas de conducta, el exceso de trabajo de Eric, la falta de trabajo de Jud, la vuelta al trabajo de Jud, problemas veterinarios, el viaje a Jerez,el viaje a México,
la hermana de Jud, el padre de Jud, la hermana de Eric, Ginebra, la ex de Eric,
Mel y Björn....,
El trabajo de Mel,si se casan o no se casan Björn y Mel, el hacker que atenta contra el estudio de Björn, el bufete al que Björn quiere asociarse: sus futuros socios y sus mujeres, la esposa de un posible socio de Björn, el esposo de ella y su conducta,Peter, un personaje adorable..., y un par de conflictos más que no puedo enumerarlos sin caer en spoiler.
¿Mucho no?
Al final es un compilado de pequeñas historias o momentos que pueden saltearse sin que esto afecte la lectura.
Porque en definitiva, todo es una excusa para publicar un libro más.
Si bien, en un momento aparece un conflicto sólido, (desarrollado al estilo de Maxwell), eso llega al final, cuando uno ya está agotado por leer durante 600 páginas un compilado de idioteces. "Too Little, Too Late"


Los personajes

Todos han quedado deslucidos en este exceso de querer contar una historia inexistente.
Björn nunca volverá a ser el hombre sensual que conocí en el segundo libro de la serie y tanto Mel como Jud, resultan personajes muy forzados.
Eric por su parte, también perdió el timón del barco y con esto perdió todo su atractivo.
Durante las excesivas páginas que forman este libro, aparecen muchos personajes. Ninguno importa, la verdad,  excepto Peter, un adolescente que de haber tenido más protagonismo me hubiera encantado.

En resumen,

Un fiasco, que no me dejó nada positivo.
Las escenas eróticas me resultaron vulgares, aburridas y repetitivas.
Los juegos con Björn me chocaron un poco, porque me resulta inverosímil todo ese juego entre ellos...
Pero básicamente, me daba la sensación de que ya no había nada atractivo que contar en este punto. Me parece poco estimulante el erotismo tan mechado con mamaderas, críos, y problemas escolares.
Al final, parecía una historia de "Amas de casa desesperadas" que otra cosa y entonces, el resultado se aleja de la propuesta.
"Pídeme lo que quieras y yo te lo daré" es un salpicado de conflictos domésticos, peleas absurdas y algunas escenas de sexo que chorrean grasa más que erotismo.
Poca justificación en los conflictos, y una historia sin peso alguno. En definitiva un libro que no tenía porqué ser escrito y en el resultado... eso queda en evidencia.