Mis razones para decirte que no:Supe que eras peligroso desde el primer momento en que te vi. Eres un rico y fascinante ejecutivo con gustos sexuales extremos. Eres ambiguo y reacio a embarcarte en cualquier relación sentimental. Sé que va a ser otra historia fallida.

Mis razones para decirte que sí:
A pesar de mí misma, despiertas sensaciones y emociones a las que querría oponerme con todas mis fuerzas. El sexo es increíble, y a la vez turbador; me llevas a límites que nunca pensé que traspasaría. Se ha desatado entre nosotros una pasión incontrolable... y no sabemos a dónde nos arrastrará.


Me sedujo su portada. La sinopsis me atrapó. Lo leí en una tarde... y me dejó sensaciones encontradas. Pero lo que debo tener presente es: no dejé de leerlo.
Sara Tessa nos propone una lectura que, para orientarlas un poco, reúne algunos ingredientes de "No te escondo nada", "Cincuenta sombras" y un realismo más similar al de Erika Lust o Vina Jackson con sus "Ochenta melodías".
En esta ensalada de inspiraciones y estilos, aparece una historia que inevitablemente despierta emociones. Un poco de rechazo, otro poco de empatía, un poco de misterio y la inevitable ansiedad del lector, una gota de romance y unos cuantos pasajes sórdidos, que inquietan e incomodan, son los ingredientes de esta receta que terminó atrapándome.

Mis sensaciones

Estoy escribiendo la reseña en "caliente". Acabo de terminar el libro, después de pasarme el día en cama con un dolor de ovarios que no calmó el ibuprofeno. Así fue que lo mejor que me pasó en el día fue encontrar un libro que me mantuvo quietita y entretenida.
Eso no significa que el libro sea bueno, simplemente cumplió su objetivo.
Por lo tanto, puede que esta reseña tenga un manto de agradecimiento hacia esta historia que me rescató de un SPM que me torturaba, como también la falta de objetividad que, a veces, producen las hormonas.
Pero lo taxativo es que no pude soltarlo. Me atrapó la historia a pesar de las contras que le encontré y me interesó saber cuál sería el final de este libro.

El discurso

Narrado en primera persona, como es habitual en este género, la historia comienza cuando Sophie vuelve a casa, luego de terminar una relación violenta.
En los primeros capítulos, como si se tratara de un diario íntimo, ella plantea el deseo de ordenar su vida, de romper con el patrón que la lleva a relaciones violentas y traza sus metas para volver a empezar.
Retoma la universidad, intenta hacer amigos para generar un grupo de pertenencia y amplía sus propósitos para en un breve tiempo, mudarse del cuarto que su hermano le proporcionó en el Garage que tiene como negocio.
Allí es que conoce a Adam Scott, uno de los clientes de su hermano. Cada noche lo ve llegar con una mujer distinta e inmediatamente se sintió atraída por él.
A partir de ese momento, la historia comienza a transcurrir con un ritmo veloz y un final que no podemos adivinar.
Y eso es lo que me mantuvo atada al libro. Realmente, cualquier final es posible en esta historia, y en gran parte, se debe al discurso de Sara Tessa.
Con diálogos ágiles y coloquiales, correos electrónicos y mensajes de texto, pero sin caer en el abuso de esta herramienta, es como se construye esta historia, haciendo que la lectura sea fácil, con ritmo y con un poco de vértigo.

El tema

Sin dudas, el planteamiento de esta historia está enmarcado dentro de un tema controversial. Las prácticas sadomasoquistas, han sido un tópico de moda en la literatura erótica, especialmente estos últimos tres años.
Y cada vez que el tema del BDSM aparece, también surgen las opiniones sobre la violencia de género, los abusos, la humillación y la autoestima.
Pero en esta historia, la autora no esquiva las opiniones que puede generar una historia de poder y sumisión, sino que se mete en el ojo de la tormenta y desde allí, plantea su tema.
Sophie es una mujer víctima de violencia de género. Fue golpeada, abusada y hasta violada por antiguas parejas, al punto de haber estado un año en una clínica psiquiátrica sanando las heridas emocionales que sobrevivieron a las físicas.
Sophie es la primera en hablar de su adicción a cierto tipo de hombres y quizás, esa es la razón número uno para alejarse de Adam. Un hombre que no puede sostener una relación más allá del plano sexual.
Dicen que siempre hay un roto para un descosido y esta pareja, hace honor a esta frase.
Por momentos, es angustiante y hasta indignante ver la dinámica vincular de estos protagonistas, especialmente, luego de conocer el pasado de Sophie, pero llegó un momento en que sólo quería saber cómo se iba a resolver esta historia.
Otra frase que refleja otro aspecto que trata esta novela, es aquella que dice que las mujeres tenemos espíritu de samaritanas. Esa necesidad de rescatar al hombre oscuro y llevarlo a la luz, que supongo, termina muriendo cuando alcanzamos cierta madurez.
Pero debe ser algo que se repite mucho, al menos en niveles inconscientes, de lo contrario, no estaríamos siempre devorando libros donde el protagonista tiene más sombras que luces. Claro que al final... todo se ilumina, cerramos el libro y nos dormimos felices.
El punto es que en esta historia, los temas comprometen la salud emocional de los protagonistas y me incomoda la liviandad con la que se trata y resuelve el tema.
Entiendo que, la ficción promete siempre un poco de color, pero no me hubiera incomodado otro final. (y no quiero cometer spilers)

Los personajes

En esta novela los personajes son funcionales al pasado que llevan a cuestas.
Que Adam practique sadomasoquismo no es lo importante.
Que Sophie haya sido abusada en sus parejas anteriores tampoco.
Es la unión de estos dos personajes lo que le da a la historia otro tinte.
Creo que necesitaban más profundidad y construcción, pero para ser un sólo libro, la autora lo resolvió con las pocas páginas que tenía por delante.
Pero obviamente, en muchos aspectos me resultaron light, al menos al contraste de la historia que se estaba planteando.
Adam, es el personaje más confuso y hasta el final, no terminé de entenderlo completamente. A veces, cuando no se entiende a un hombre, quedan dos respuestas: que no es lógico o que es muy chato y no había nada que entender. Elijan que opción les gusta o propongan otras alternativas. ;)
Posesivo, celoso, casi antipático, frío y de golpe, unos chispazos de dulzura lo invaden para dejarnos un poco descolocadas. Es ahí cuando la melosidad de un personaje me resulta poco creíble, pero igual la compré.
Obviamente es exitoso, y creo que esto es un don que se les confiere a todos estos personajes porque con panza, sacándose la pelusa del ombligo mientras está tirado en el sillón, le pegaríamos una patada en el traste y nos quedamos sin novela.
Así que ahí tenemos un poco del señor Grey.
Y un poco de Guideon asoma cuando el misterio de su comportamiento aparece en la historia.
Por suerte se resuelve con más ritmo que en "Crossfire" y eso alienta a seguir leyendo.
En resumen, Adam es un tipo emocionalmente inestable, con muchos tormentos, enfermo de celos y con conductas sexuales que lo mantienen alejado del compromiso.
Ahora vamos con Sophie...
Por momentos quería matarla y en otros, podía llegar a entender el porqué de sus acciones. Pero al final, la sensación era de toxicidad.
Escapando de golpes y malos tratos, se mete de lleno en una relación conflictiva, pero lo bueno de este personaje es que en todo momento asume y acepta lo que le pasa.
Asume que quiere cambiarlo, asume que está tan enferma como él, asume que no quiere dejarlo porque es insoportable vivir sin esa droga.
En definitiva, más allá de las características del personaje femenino, que no difieren mucho de las ya conocidas en otros libros, lo que caracteriza a Sophie es lo mismo que me irritó de ella: la consciente autodestrucción.

En resumen

Pareciera que no estoy invitándolas a leer esta historia con todo lo que puse, pero les confieso que me gustó mucho leerla.
No es una obra maestra, de hecho en algunas elecciones de la autora, sentí rechazo, pero el tema y el curso de la historia se me hicieron adictivos.
Lo que no significa que adore a los personajes o a la historia en si.
Si es por estos dos elementos, le daría dos puntos como calificación, pero lo que me lleva a calificarla con un poco más de ánimo es lo entretenido que me resultó leerla.
En cuanto al BDSM y las escenas eróticas, tienen poca dulzura, son más sórdidas que lo que se acostumbra en estas novelas pero nada para asustarse.
Tampoco es lo que me resultó importante de la trama. Creo que pasan hasta desapercibidas.
Lo bueno es que el final, podría haber sido otro, y me hubiera encantado, lo hubiera aceptado, aunque el que eligió la autora es más esperanzador.
Menos realista, más romántico, pero lo compro, porque elijo comprarlo. Elijo creerme ese final, porque a veces es tan necesario el romance como la realidad.

Para ordenar un poco mi análisis, les diré lo que me resultó positivo y negativo:

Lo bueno: 
En esta historia encontramos una PAREJA. Un par de cóncavos y convexos. Dos personas que se alimentan en un vínculo tóxico y adictivo y en ningún momento la autora lo decora con corazones y flores. Esto me resultó positivo, porque no confunde las cosas y muestra una dinámica vincular que todos conocemos, de cerca o de lejos y en mayor o menor intensidad.
La protagonista asume sus problemas emocionales y lucha con ellos, incluso al caer siempre en la misma toxicidad.
Tiene un final. No tenemos que esperar tres o cuatro publicaciones para leer repetidas veces lo mismo.
El final no es previsible. En un momento de la historia, la autora me hizo creer que todo terminaría de manera diferente. Y los dos posibles finales me resultaron aceptables.
El tema es sórdido pero no está planteado de un modo perturbador ni desagradable. Se lee como si de flores y corazones estuviéramos hablando.
Engancha. Es otra mirada sobre un mismo tema que se repite en todas las publicaciones de moda.


Lo malo:
No es una obra literaria para aplaudir, pero no podemos decir eso de los últimos "Best Seller" o si?
Hubiera deseado un poco más de desarrollo en algunos capítulos o en el final. Seguramente, por esto de ser UN SOLO LIBRO, algunas cuestiones terminaron siendo light.
A los personajes les faltó un ajuste de pluma. Un poquito más de construcción y profundidad.


Así como el tema me resultó interesante por está dinámica vincular de los protagonistas, me faltó más profundidad al cierre del mismo. Una cuota de realismo, a veces es una gran dosis de respeto
Espero que se animen a leerlo. Sin dudas, es un libro del que todas vamos a opinar distinto. Yo misma tengo un poco de dulce y un poco de amargo luego de leerlo, pero lo disfruté.
Pero lo que sé es que en esta historia muchas mujeres van a encontrar algo en lo que pensar. Tiene bajadas de línea muy interesantes.