La ciudad de Chicago no está preparada para Phoebe Somerville, el bombón más escandaloso y curvilíneo de Nueva York, que acaba de heredar el equipo de fútbol de los Chicago Stars, y Phoebe no está en absoluto preparada para el entrenador estrella de los Stars, Dan Calebow, dorada y salvaje leyenda viva de Alabama.

Calebow es todo lo que Phoebe aborrece: un machista intransigente con una sola idea en la cabeza. Y la nueva y bella jefa es todo lo que Dan desprecia: una niña bien sin dos dedos de frente.

¿Por qué, entonces, se siente tan atraído por ella?


Durante estos últimos meses les fui presentando los libros de la serie "El equipo de hockey Chinooks" de Rachel Gibson y sólo me falta el sexto, pero como no conseguí una buena versión para Kindle, quedará pendiente. (son versiones traducidas por fanáticos y sólo la conseguí en PDF pero fue imposible convertirla a .mobi o azw... *llora*)
Así que, me lanzo a reseñar los libros de SEP que componen esta serie que también tiene el deporte como marco de fondo.
Al principio se me mezclaban un poco los personajes con la serie de Gibson pero luego me acostumbré y ya pude ahogarme de placer al leer las historias que SEP con su pluma deliciosa construyó.
Chicago Stars comienza con "Tenías que ser tú" y nos abre la puerta al mundo del fútbol americano, un deporte que en mi país no es popular y que sólo conozco a través de las películas del país del norte. Pero leerlo de la mano de Phillips fue como saborear un caramelo muy dulce.

La historia

Ambientada en la ciudad de Chicago, “Tenías que ser tú” cuenta la historia de Phoebe Somerville, una mujer de 33 años que vuelve a la ciudad para el entierro de su padre, el dueño de los Chicago Stars.
Desde muy pequeña aprendió que no podía esperar nada de su padre y a la hora de leer el testamento no iba a llevarse ninguna sorpresa porque él la había desheredado muchos años antes.
Pero el viejo Somerville intentaría manipularla una vez más desde la tumba, dejándole el equipo por una temporada. Si ganaban el campeonato, sería suyo y si perdían pasaría a las manos de su asqueroso primo Reed.
A simple vista Phoebe era catalogada de rubia tonta y Dan, el entrenador del equipo no dudaba de ello, en especial al ver que la nueva dueña de los Chicago Stars no tenía idea sobre el deporte.
Mientras el regreso a Chicago removía viejas heridas en Phoebe, las fricciones con el entrenador comenzaron a despertar en ella una atracción que creía dormida. A él le pasaba lo mismo, pero otra rubia tonta no estaba en sus planes, él quería sentar cabeza, formar una familia con muchos hijos y con una esposa modelo, cosa que no reflejaba la conducta desfachatada de Phoebe.
Pero ya lo dice el título…y ambos no tardaron en pensar: ¡Tenías que ser tú!

Mis sensaciones

Al principio de la novela me sentí abrumada por tantos nombres de jugadores y tecnicismos del deporte que ambienta la novela pero en cuanto la autora comenzó a profundizar en el pasado de la protagonista quedé atrapada por la historia.
Para las que leyeron "Amor verdadero y otros desastres" de Rachel Gibson (2007), descubrirán que "Tenías que ser tú" contó en 1994 más o menos la misma historia sólo que la pluma de Phillips brilla más y su encanto característico hacen que inspirarse en sus historias sea una misión injusta ya que su estilo es imposible de igualar.

El discurso

Me gusta mucho saber que hay autoras que siempre me van a contar una historia que dulcifica el alma y SEP es una de ellas. Sus historias no defraudan. Algunas me gustan más y otras siemplemente me gustan pero siempre es una apuesta segura.
Como en todos sus libros, el discurso tiene como característica principal mantener el ritmo durante todo el libro y apostar a la emoción más profunda sin dejar de lado el humor, el romance y el magnífico equilibrio que Susan logra al manejar la tensión de las emociones.
Para ser sincera, de todas las novelas que leí de esta serie, "Tenías que ser tú" no es la que más me impactó y no llega a despertar las sensaciones que alcancé con "Besar a un ángel", pero también reconozco que después de aquella historia con el amado circo como marco principal, mis expectativas estaban demasiado altas.
De todos modos, me gustó mucho. La disfruté y la devoré de un tirón pero no llego a ser tan memorable como mi adorada "Besar a un ángel", que recomendé tantas veces..

Lo importante es que esta novela es una apuesta segura dentro de las novelas de este tipo, a las que yo llamo “las lindas”, y que nos mantienen expectantes hasta el final y con una sonrisa que relame el dulzor de sus páginas.
El estilo de SEP sigue ahí y logra dar forma a la historia con su característica pluma y es por eso que se disfruta mucho.

El tema

En esta novela el fútbol americano es un protagonista más y la autora se encarga de darle una importancia a la par de la historia de amor entre los protagonistas.
Acá, en Argentina, ese deporte no es conocido, salvo por las películas que vienen del país del norte, por lo tanto no tengo la menor idea de su dinámica pero, al igual que sucede cuando lo veo en cine, entiendo lo justo y necesario como para disfrutar la historia y, en esta novela, SEP lo introduce en la trama de una manera orgánica que nos facilita la tarea de entenderlo.
Además, SEP incorpora en la trama temas secundarios que emocionan y que dotan a los protagonistas de sentimientos que conmueven y generan nuestra empatía.
No voy a adelantar nada pero la vida de Phoebe me emocionó mucho y hacen que su personaje resulte adorable.


Los personajes

Es una obra muy coral, muchos jugadores, cuerpo técnico y el entorno más cercano de los protagonistas y cada uno tiene un rol estratégico dentro de la historia, dándole mucha solidez al relato.
Phoebe es una mujer que se muestra como una come hombres desfachatada para ocultar su vulnerabilidad, producto de un hecho tormentoso de su pasado que la dejó marcada para siempre.
Hasta que aparece Dan en su vida y cura cada una de sus heridas con su humor y sus besos, aunque él no es la comedia personificada, por el contrario, es un hombre fuerte y exigente que logra intimidad a cualquiera, pero si de Phoebe Somerville se trata, todo es diferente.
Él estaba buscando a la mujer perfecta para formar una familia y la encontró donde menos pensaba.

En resumen

Si bien no me gustó tanto como “Besar a un ángel”, tampoco me defraudó. Esta novela está dentro de la misma línea que la de Rachel Gibson, quizás profundizando más en temas emocionales y en las internas del fútbol americano.
Pero en definitiva el resultado es una novela romántica que entretiene, que tiene muchos climas deliciosos y una sensualidad que baila a la par de la picardía y la sensibilidad.
Se las recomiendo porque abre paso a una serie que adoré y este libro en particular es realmente el inicio de todo. No se van a arrepentir y van a cerrar el libro con una sensación de ternura y felicidad que vale la pena experimentar.
¡Es una lectura que se disfruta!