Ella estaba de incógnito en una investigación que le venía muy grande...
Cuando la agente compañera de la analista del FBI Tara Jacobs y su mejor amiga desaparecen en medio de una investigación sobre temas sexuales, Tara se infiltra de incógnito como sumisa en el Dominium, un club de BDSM en Dallas. Pero es imposible que un hombre pueda dominar a alguien con el carácter de Tara... hasta que un peligroso y tenso Dominante asume el control y deja a Tara con el corazón desbocado con sólo una mirada. Y lo peor de todo, es que ese mismo Dominante fue el que le robó la inocencia a Tara años atrás y él único al que nunca se someterá.

Él lo tenía todo bajo control... hasta que volvió a enamorarse de ella.
El Navy Seal Logan Edgington tuvo que renunciar a la mujer que amaba para salvarle la vida. Sabe que Tara nunca le perdonará, pero también sabe que posee los conocimientos y el control necesarios para someter los miedos de la joven y guiarla por un desconocido mundo lleno de placer y dolor. Además, también puede protegerla en la peligrosa misión en la que ella está inmersa. Y, aunque ella no para de decirle que, una vez que la misión termine, cada uno seguirá su camino, Logan está decidido a que sea suya de nuevo.... y esta vez no la dejará marchar.


En el quinto libro de la serie "Guardaespaldas" descubrimos en profundidad a Logan, el hermano de Kimber (protagonista de “Fantasía prohibida”) y de Hunter (“En las redes delplacer”).
En esta entrega de Shayla Black, la tierna historia de amor que existe entre los protagonistas, es acompañada por una trama de suspenso mucho más sólida que en los otros libros de la serie.

La historia:

Logan y Tara vivieron hace doce años una tierna y dulce historia de amor. Cuando eran adolescentes, el amor de Logan logró conquistar el corazón de la muchacha que se entregó a él como mujer por primera vez. Pero algo sucedió y el corazón de Tara quedó roto.
Doce años después, sus vidas han cambiado. Ya son adultos, él, un SEAL que está de vacaciones y ella un agente especial del FBI.
Una misión secreta a cargo del FBI, los obligará a trabajar juntos  y de un modo muy cercano, donde la confianza entre ellos jugará un rol importantísimo.

En una semana Logan deberá sanar las heridas del pasado, recuperar su confianza, entrenarla para una misión extremadamente peligrosa, protegerla de un asesino que vuelve a interponerse entre ellos y convencerla de que su destino es estar juntos.

Mis sensaciones:

El título del libro, tanto en inglés como en español, describen el eje central de esta historia.
Logan y Tara pertenecen el uno al otro y han perdido doce años de sus vidas.
La trama romántica del libro es muy tierna y los personajes están a la altura de las circunstancias.
Logan tiene dos caras muy antagónicas. Como amo, se impone y muestra todo su dominio, pero cuando abre su corazón a Tara, vuelve a ser un adolescente frágil que la ama profundamente y que se ha encerrado en un mundo oscuro y solitario para calmar su dolor.
Sin dudas, es el personaje más sensible de toda la serie, con esa dualidad en su personalidad que lo hace tan encantador.
El libro tiene momentos de una dulzura y una ternura que son exquisitos, pero además, hay una trama de suspenso que acompaña el relato.

Los momentos en que se infiltran en el club de BDSM donde se trafican mujeres, la historia pasa a ser dominada por la intriga y se abre un abanico de opciones, donde el riesgo está latente y donde nosotros acompañaremos a los protagonistas en la búsqueda de un sádico que asesina, tortura y trafica mujeres, sin olvidarnos del asesino de la madre de Logan, que al enterarse de su reencuentro, ha vuelto a amenazarlos.

Lo recomiendo:

Para las que vienen siguiendo la serie, que estoy segura, no se lo perderían por nada.
Al igual que el resto de la serie, el erotismo y el BDSM tienen un protagonismo muy marcado, pero la pluma de Shayla Black está muy entrenada en este campo y es intensa, pero sin resultar vulgar.
Mucho romance y erotismo, un poco de intriga y suspenso y una historia dulce, cargada de nostalgia y dolor, que en una semana deberá encontrar su final feliz.